Las restricciones no impiden que se formen atascos en las principales salidas de Madrid

Un grupo de guardias civiles participan en un control en la A-5 | fernando villar (efe)
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Pese a las restricciones en Navidad por la pandemia, muchos madrileños salieron de la ciudad para pasar estas fechas con su familiares, lo que está provocando importantes retenciones en las salidas de la capital, como también las ocasionaron dos accidentes en la A-1 y la A-4.

Según la Dirección General de Tráfico (DGT), a las 15.30 horas varios accidentes complicaban el tráfico en las carreteras, aunque los principales atascos se registran en la periferia de la capital.

Estas colisiones se produjeron en las salidas de Madrid por la A-1, en San Agustín de Guadalix, y en la A-4, en Valdemoro. También hay alcances en la C-32 en Casteldefels, sentido Sitges, y en la A-2 en Sant Feliu del Llobregat sentido Lleida.

Además hubo retenciones en las salidas de la capital por la A-3, en Rivas-Vaciamadrid; en la A-5, en Navalcarnero; y en la A-6, a la altura de Las Rozas.

Fuera de la capital, el tráfico era lento en Valencia en la A-3 en el cruce con la V-30; en Murcia en la A-30 a la altura de Santa María de Gracia en sentido Albacete; y en Sevilla en la ronda S-30 a su paso por el Puente del Centenario hacia la A-49

La Comunidad de Madrid estaba cerrada perimetralmente desde ayer y hasta el 6 de enero salvo excepciones, como visitar a familiares y allegados estas Navidades, que es el propósito de los ciudadanos que salieron de la región, todos con la lección sobre las restricciones aprendida.

Restricciones y medidas que varían en función del país y de las comunidades, lo que dificulta los preparativos de estos viajes de vuelta a casa por Navidad.

 

Controles

En la estación de Atocha, los controles de la policía para vigilar los desplazamientos generaron largas colas a primera hora de la mañana de los viajeros que iban a pasar las vacaciones navideñas con sus familiares y allegados.

En algunos casos tenían la certeza de que podían viajar sin problema por estar empadronados, pero otros temían tener algún problema al llegar al control a pesar de llevar el salvoconducto de la Comunidad de Madrid para justificar los desplazamientos.

Sergi fue uno de los viajeros que tomó un AVE en la terminal madrileña para reunirse con sus seres queridos en Nochebuena y Navidad. “Estoy empadronado en Barcelona, así que no hay problema”, comentó.

Irini, por su parte, llegaba a Madrid desde Barcelona e iba a coger un tren convencional con destino a Plasencia, en Extremadura.

La joven dijo que al salir de Barcelona únicamente se les pidió la documentación habitual para viajar, pero “control, control, no ha habido”.

Todos los viajeros eran conscientes de las medidas a las que se someterán cuando lleguen a su destino, aunque algunos como Irini creen que pierden el sentido en el momento en el que suben a un tren con desconocidos.

En el Aeropuerto de Barajas, los controles fueron más exhaustivos que en la estación de Atocha.  Megafonía advirtió a los familiares de los pasajeros de que no podían acceder a la terminal, mientras que en los accesos por transporte público solo se permitía entrar a las terminales si demuestras que vas a coger un avión.

Los que llegaban desde Londres a Madrid se han encontrado con procesos más arduos para entrar en España a causa de la nueva cepa de coronavirus que ha aparecido en el país británico, lo que hizo que España acabara prohibiendo los vuelos de entrada procedentes del Reino Unido salvo para españoles.

Las restricciones no impiden que se formen atascos en las principales salidas de Madrid