Adiós maldición

Jeff Xavier fue uno de los seis jugadores locales que alcanzaron los dobles dígitos en anotación | Pedro Puig
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Basquet Coruña - Oviedo 98-76

Un brillante Basquet Coruña sumó su tercera victoria consecutiva, un paliza al tercer clasificado, el Oviedo, equipo que había ganado los últimos once duelos con el herculino.
La agresividad de Pino atacando el aro y la excelente defensa sobre Arteaga marcaron el buen arranque (6-0) de la ‘marea naranja’. El Oviedo, incapaz de hacer llegar el balón a su pívot, se vio obligado a lanzar desde larga distancia –otro de sus fuertes– pero con escasa puntería.
La entrada en cancha de Van Zegeren animó un poco al conjunto astur, pero el mismo efecto tuvo en el BC la irrupción de un hiperactivo y acertadísimo Bulic.
Con ocho puntos de renta (21-13) arrancó un segundo capítulo menos amable para el aficionado. El Coruña se atascó en ataque, especialmente por la precipitación en varios lanzamientos, y el Oviedo, pasito a pasito, consiguió nivelar el encuentro (29-29), tras un triple de Geks. Pero Pino respondió de la misma manera y Uchendu, con dos canastas seguidas, mandó el duelo al descanso con 36-30.

Tormenta perfecta
La precariedad anotadora saltó por los aires en un tercer acto de locura. Arteaga anotó sus cuatro primeros puntos en los 30 segundos iniciales. Gustavo Aranzana paró el partido y a partir de ahí... la tormenta perfecta. 
Pino abrió fuego desde el arco, Sabin le imitó y el catalán subió la apuesta con cinco tantos consecutivos que redondearon un parcial de 11-0 (47-34). La explosión anotadora calentó la muñeca del estadounidense, que en los siguientes cuatro minutos sumó 11 tantos. Y entregó el testigo a Bulic, que con las dos últimas canastas rozó la veintena de renta (67-49) al término de diez minutos fantásticos, en los que la ‘marea naranja’ anotó cinco tantos menos que en los veinte anteriores.
Un parcial de 0-6 –dos triples de Ahonen– en el arranque del último cuarto solo le valieron al Oviedo para que Aranzana llamase a capítulo a los suyos. Tras el tiempo muerto, parcial de 11-0, y a otra cosa, mariposa.
En los siete minutos restantes el interés se centró en alcanzar los 100 puntos –ante la segunda mejor defensa de la Liga–, cifra no alcanzada porque Louissant erró cuatro libres seguidos en los segundos finales. Un minuto antes, Aranzana había puesto sobre el parquet a los juniors Rubén Souto y Jorge García, quienes habían debutado en el partido anterior en Riazor, resuelto con paliza al Real Canoe.
La ‘nueva’ versión –la que ataca y defiende con las mismas ganas– del Basquet Coruña va viento en popa. El tiempo lo arregla todo.

Adiós maldición