La enigmática inscripción de la ermita en el monte Pindo podría remontarse al año 1102

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La Asociación Monte Pindo Parque Natural dio a conocer ayer que la inscripción descubierta por la entidad junto a los restos arqueológicos de la ermita existente en el macizo carnotano, y que generó gran interés en la comunidad científica por ser la única en estar escrita al revés, podría señalar el año 1102.
Se trata de la primera hipótesis sobre la transcripción de este grabado granítico que se correspondería con la fecha fundacional o refundacional de la capilla y a cuya conclusión llegó la experta epigrafista de la Universidad de Alcalá, Helena Gimeno, para quien la lectura del texto podría indicar “Era 1140” o año 1102 de nuestra era.
La especialista, con la que contactó la entidad a través del historiador de la USC José Carlos Sánchez Pardo, ya trasladó a Monte Pindo Parque Natural su interés en poder confirmar in situ esta lectura, y sobre el hecho de que la inscripción se encuentre al revés se mostró desconcertada al asegurar que se trata de la primera vez que ve una de estas características (“como se fixese falta un espello para podela ler correctamente, o que acrecenta o misterio en torno ao gravado” apuntaron desde la asociación) y cuya explicación achaca a que debe tratarse de un error de la persona que grabó el texto.

Edad Media
De ser correcta esta lectura, pendiente por tanto de su comprobación sobre el terreno, la ermita tendría por lo menos nueve siglos de historia y se situaría con el auge del Monte Pindo y el Condado de Carnota en la Edad Media y nombradamente con las primeras referencias al Castelo de San Xurxo. “De feito, esta cronoloxía dá forza a unha nova e plausible hipótese de traballo sobre a ermida” señalaron desde la entidad carnotana, que ligaría con la época en la que Sisnando II donaría el castillo al noble Pedro Froilaz y que éste dedicara luego a su propio santo, San Pedro, una ermita en las proximidades. Outro dato que podería confirmar esta hipótese é un mapa de 1623 no que aparece unha igrexa de San Pedro situado ben separado da costa, e que podería sinalar esta ermida” aseguran también desde Monte Pindo.
Por el contrario, señalan la existencia de un dato que parece señalar que la ermita pudo ser construida mucho antes y que es que aparece en el año 830 en la relación de iglesias de Abade Tructinio del reino de Afonso II, por lo que la inscripción de 1102 podría señalar más bien una reconstrucción de la ermita.
“En calquera caso son boas novas para os amantes do Monte Pindo e da historia galega” indicaron desde la asociación, que celebra esta nueva pista sobre una ermita poco conocida y que nunca fue investigada desde un punto de vista arqueológico ni tampoco  histórico y que espera que se pueda hacer ahora en breve por parte de las administraciones.

La enigmática inscripción de la ermita en el monte Pindo podría remontarse al año 1102