El acusado de violar a la mujer que acudió a su piso para alquilarlo alega que la relación fue pagada

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Que la Policía Científica constatara ante un tribunal de la Audiencia que los restos de semen que se encontraron al explorar a una mujer nigeriana tras su denuncia por violación corresponden al hombre sentado en el banquillo no aclara los hechos. Como ayer apuntaba uno de los magistrados que esta semana enjuician el caso, ni la víctima ni el procesado niegan haber mantenido relaciones sexuales en un piso de la ronda de Nelle en noviembre del año pasado.
Otra cosa son las circunstancias que rodearon aquel encuentro o las características del mismo, tal como quedó patente durante la primera sesión del juicio, que enfrenta al hombre a una petición de condena de 12 años de cárcel por agresión sexual.
La mujer lo denunció nada más salir del piso, al que, según declara, acudió respondiendo a un anuncio de un alquiler barato que le había transmitido un conocido. Siguiendo la versión que esgrimió ayer, al encontrarse con el arrendador, este le insinuó que podían arreglar los primeros pagos a cambio de sexo, algo a lo que se negó. Entonces la agarró del pelo violentamente y tras amenazarla con “matarla” si llamaba la atención de los vecinos, la obligó por la fuerza a mantener relaciones durante más de una hora, un ataque del que conservó marcas en el rostro, los brazos y los antebrazos.

conocidos
Poco que ver con lo que el acusado explicó ayer al tribunal. En su relato, afirma que conocía a la denunciante –de origen nigeriano– por ser prostituta en un club, una cuestión que niega la denunciante –asegura que nunca ejerció como tal y que trabaja como cocinera desde 2007– y que ayer rechazó también una trabajadora del local, al decir que nunca había visto allí a la víctima.
El hombre, que lleva desde la fecha en prisión preventiva algo más de un año, sostiene que aquella mañana requirió sus servicios y la llevó al piso que estaba mostrando a otras personas para alquilar. Bromearon con los contratos y mantuvieron relaciones pagadas. Según justifica, la denuncia tiene que ver con el pago de los servicios, que se prolongaron más de lo acordado por estar él bajo el efecto del alcohol; convinieron 150 euros, pero solo pudo pagar una tercera parte. n

El acusado de violar a la mujer que acudió a su piso para alquilarlo alega que la relación fue pagada