La Xunta espera ahorrar 130 millones con el plan de eficiencia energética

Feijóo explica en rueda de prensa las decisiones del Consello
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El Gobierno gallego aprobó ayer una estrategia de eficiencia energética 2015-2020 con la que, según el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, se logrará reducir a la mitad el consumo energético del sector público autonómico y aspira a ahorrar 130 millones de euros.
El objetivo de esta estrategia es alcanzar un ahorro energético acumulado de más de 430 gigavatios/hora y se evitará la emisión a la atmósfera de más de 140 toneladas de CO2. Así, el ahorro de casi 130 millones se podrá destinar “a fines más provechosos”.
El documento busca planificar, gestionar y evaluar de forma integral el conjunto de actuaciones comprendidas en este periodo, que suman una inversión de 36 millones de euros.
Así las cosas, se impulsarán 250 actuaciones de eficiencia energética en centros sociales, educativos, sanitarios y administrativos, con el objetivo de optimizar los costes energéticos y mejorar la eficiencia energética de las instalaciones.
El plan da continuidad a las actuaciones desarrolladas en el periodo 2009-2014, que permitieron un ahorro en la Administración pública próximo a los 20 millones de euros. 
Por otra parte, el Gobierno gallego dio luz verde para su remisión a la Cámara al proyecto de la nueva ley de patrimonio cultural, que eleva las multas –podrán alcanzar el millón de euros ante infracciones “muy graves”– y permite a los ayuntamientos autorizar intervenciones en determinados bienes catalogados, si obtienen una habilitación previa. No lo podrán hacer en Bienes de Interés Cultural (BIC).
Lo explicó ayer Feijóo, quien destacó la participación en una norma que recibió 484 alegaciones de más de 60 entidades y señaló como uno de sus objetivos fundamentales el de “aumentar” la colaboración de todas las administraciones, especialmente los ayuntamientos.
Entre sus metas está también regular nuevos patrimonios, como el inmaterial, el subacuático, el industrial y el científico. En cuanto al régimen sancionador, aunque Feijóo remarcó que se aspira a concienciar, también se implanta un régimen más estricto, en el que pasa de haber 23 faltas tipificadas a 54.
Las infracciones “muy graves” pueden implicar sanciones de hasta un millón de euros. Asimismo, se busca simplificar la legislación y la gestión administrativa del patrimonio cultural.
Con el fin de “simplificar” la ley y hacerla “más fácil” de entender y de aplicar, el antiguo Inventario del Patrimonio Cultural se convierte en el nuevo Catálogo del Patrimonio Cultural de Galicia. El cambio más destacado implica que se reducen a dos los bienes de patrimonio: BIC y bienes catalogados.
Los BIC son los bienes más singulares del patrimonio cultural gallego y la ley introduce cuatro categorías nuevas: vías culturales, paisajes de valor cultural, sitios y territorios históricos.
Además, como novedad, esta normativa introduce un tipo más de bien catalogado: los que los ayuntamientos decidan introducir como tales en sus catálogos urbanísticos.

La Xunta espera ahorrar 130 millones con el plan de eficiencia energética