Automovilistas Europeos Asociados alerta de una cámara de la AP-9 que multa por error

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La vigilancia telemática del tráfico cada vez es más habitual y estricta. No solo en lo que se refiere a la velocidad, sino también otros aspectos, como el cumplimiento de la ITV, son confiados a las máquinas. Es el caso de la cámara que se encuentra en el kilómetro 31,1 de la AP-9, a la altura de Betanzos, del que los Automovilistas Europeos Asociados (AEA) denuncian haber detectado varias irregularidades. Se supone que la cámara lee la matrícula del vehículo y lo coteja con las bases de datos de tráfico para averiguar si ha pasado la ITV. De no ser así, envían una denuncia. Pero la AEA asegura que varios denunciados sí habían pasado la inspección periódica.
Toda la información va a parar al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas de Tráfico, en León, que es la expide las multas de 200 euros “por no haberse presentado a la inspección técnica periódica, en el plazo debido”. Según el presidente de la AEA, Mario Arnaldo, sus servicios jurídicos han podido comprobar que dichas denuncias son totalmente improcedentes. Además, recuerdan que no tener la ITV obliga a la inmovilización del vehículo desde este verano.
Esto implica que existen fallos en el registro de automóviles de la Dirección General de Tráfico, al no constar anotadas las inspecciones realizadas dentro del plazo debido. Como señala la AEA, a los automovilistas se les cobra una tasa de 3,80 euros para anotar precisamente el resultado de la inspección en dicho registro.
Según Arnaldo, “este es un hecho grave y no sólo porque se estén provocando molestias y pérdidas de tiempo a automovilistas cumplidores, sino porque la DGT tendrá que aclarar por qué no ha prestado el servicio por el que previamente ha cobrado una tasa”.
Pero también señalan desde la asociación que la AP-9 es el único punto de la red viaria gallega con denuncias irregulares. También señalan a la cámara situada en el kilómetro 282 de la A-52, en Pontevedra, como el origen de otras denuncias que han resultado haber sido impuestas incorrectamente.
Esta noticia llega unas semanas después de que trascendiera de que la reducción del margen de error en el radar había convertido Alfonso Molina en un coto de pesca para los conductores más despistados. Muchos no se habían enterado de los últimos cambios en la aplicación del reglamento de seguridad vial, y solo descubren sus consecuencias cuando abren el sobre remitido por la DGT.
Desde julio, los radares multan a los conductores que superan en solo ocho kilómetros el límite de velocidad y no en más de 20, como se hacía hasta entonces. El resultado fue una ola de denuncias.

 

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