La Marea destina más de 600.000 euros a estudios de bus sin efectuar cambios

11 agosto 2017 A Coruña.- La Xunta varía su plan para no retrasar más el acceso del transporte interurbano La plaza de Ourense es uno de los puntos hasta os que llegarán las líneas de trasnporte interurbano
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El comienzo de 2019 supone el inicio de la recta final del primer mandato de Xulio Ferreiro, y la última oportunidad para que comience a poner en marcha el nuevo mapa de rutas de bus que ha sido siempre uno de los principales objeativos de la Concejalía de Movilidad. Su responsable, Daniel Díaz Grandío, señaló en septiembre que mantendría reuniones con los diferentes colectivos ciudadanos para recabar su opinión y presentarles el proyecto durante el último trimestre de 2018. Sin embargo, desde la Federación de Vecinos señalan que no tienen conocimiento de que la Concejalía haya contactado con ninguna asociación sobre este particular. El Gobierno local no se ha pronunciado al respecto, pero eso no quiere decir que el plan se haya dejado de lado: en el anteproyecto de los presupuestos para 2019 se incluyen 100.000 euros para un estudio sobre transporte urbano, que suman a los más de 500.000 euros que ya ha encargado el Gobierno de Xulio Ferreiro. 

Ya en enero del año pasado, el principal partido de la oposición, el PP, criticaba que el Gobierno local hubiera invertido 535.000 euros en estudios y contratos relacionados con el transporte público que no se tradujeron en ninguna medida real. La concejala  popular y antigua responsable de Movilidad durante el Gobierno de Carlos Negreira, Begoña, recordaba entonces el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) del PP que costó 230.000 euros.

Pero el Gobierno de la Marea Atlántica lo consideró insuficiente y contrató a la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona para diseñar su propio proyecto. Ya en 2011, la empresa de Salvador Rueda había firmado un plan de movilidad durante el bipartito de Javier Losada. Entonces presentó un plan basado en el concepto de supermanzana, una célula urbana de una media de 400x400 metros por cuyas calles no se permitiría el acceso al tráfico rodado, que se limitaría a las grandes arterias, como las rondas. Pero el Gobierno de Carlos Negreira aparcó el plan y retiró el carril bus de las calles del centro. 
Durante este mandato, Rueda se hizo con otros dos contratos municipales por valor total de 250.000 euros. Uno de ellos corresponde a 2017, por 100.000 euros, y otro en 2018, por 150.000, a lo que hay que sumar el de 2019 para estudiar las incidencias del transporte urbano sobre el espacio público. 

Sin prisas 
El hecho de que este tercer informe esté todavía por entregar invita a pensar que la reforma del bus puede que no se comience a llevar a cabo este mandato, como esperaban los partidos de la oposición. Por otro lado, hay que recordar que en septiembre, Grandío había advertido de que no tenía previsto cumplir ningún calendario para las reuniones “meramente” técnicas que también incluirán polígonos industriales, o centros universitarios, siguiendo el procedimiento que se utilizó para peatonalizar la Ciudad Vieja, reuniones directas con los implicados: “No vamos a meter prisa para que esta cuestión salga”. 

Para Grandío, “dependerá moito de como vaian estas xuntanzas”. Además, el edil había advertido de que para poder hacer un cambio de esta magnitud serán necesarias muchas reuniones. “É o primero proceso a esta escala que imos vivir neste mandato. Queremos que estea cimentado nuns alicerces o máis ríxidos posible”, manifestó entonces. 

Solo si estas asociaciones se muestran receptivas, se seguirá adelante. El Gobierno local sabe que no será fácil que el público acepte unas novedades tan radicales como las que plantea, entre las que se encuentra eliminar varias líneas de bus para conseguir aumentar la frecuencia en las restantes. Eso permitiría aumentar los transbordos y acortar las líneas y añadir carriles reservados. Nada de eso es del agrado de los viajeros, que prefieren que el autobús les lleve directamente a su destino y resulta difícil de ejecutar en época preelectoral.

La Marea destina más de 600.000 euros a estudios de bus sin efectuar cambios