Absuelto el expolicía acusado de ahogar a su pareja en Carnota

El acusado se enfrentaba a peticiones de hasta 18 años de cárcel
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Los informes de la autopsia o, más en concreto, de las tres autopsias a las que se sometió el cuerpo de la quincuagenaria hallada muerta en la playa de Carnota en agosto de 2008 son, a ojos del tribunal de la Audiencia coruñesa que ha enjuiciado el caso, fundamentales a la hora de dictar sentencia en el proceso contra el exagente de Policía que hasta unas semanas antes había mantenido una relación de pareja con la víctima. Y esa sentencia, concluyen los magistrados, no puede ser otra cosa que su absolución del delito de homicidio por el que estaba acusado, en tanto que “falla gravemente la piedra angular” de la tesis acusatoria, que mantenían tanto el fiscal como la familia de la fallecida.
Como hace notar la resolución, la prueba pericial descartó “de forma rotunda, categórica y sin ningún margen para la duda” la etiología homicida de María Dolores Villar, al no hallar los forenses “nada, absolutamente nada capaz de sustentar la tesis del homicidio”. Sentada esta cuestión, los miembros de la sección primera restan importancia a los “elementos de sospecha” que podían  incriminar al hombre con el que la fallecida había convivido durante los meses anteriores tras haberse conocido a través de un anuncio de contactos: un supuesto móvil económico –el exagente de Policía también fue juzgado por robar dinero a la fallecida, e igualmente sale absuelto de este segundo delito–, la “extraña” salida de la playa del hombre aquella jornada después de citarse con la mujer con la que había roto poco antes, algunas comunicaciones al teléfono de ella el mismo día del suceso o las declaraciones de varios testigos, que reconocieron haber escuchado gritos de auxilio minutos antes de la aparición del cadáver y visto a un hombre de apariencia similar a la del acusado.
 
posible suicidio
A todos estos indicios antepone la Audiencia las conclusiones de los médicos forenses. El tribunal considera “categóricamente excluida cualquier posibilidad que no sea la accidental o la suicida”, y en este sentido, llama la atención sobre el internamiento psiquiátrico al que se había sometido la fallecida solo unas semanas antes de aparecer ahogada, y al que había puesto  fin de forma voluntaria “antes de tiempo considerado necesario por el médico psiquiatra”, su “mermado estado físico” o sus “circunstancias psicológicas”.
De ese modo, sigue la línea de la defensa –que ejerció el letrado José Ramón Sierra–, para rechazar que el ahogamiento de Villar pudiese deberse a la acción del acusado “por presión o cualquier otro medio violento” n

Absuelto el expolicía acusado de ahogar a su pareja en Carnota