Los comerciantes viven con incertidumbre el fin de los ERTE y los créditos ICO por los posibles cierres

El comercio contará con 850.000 euros de ayudas por parte del Ayuntamiento | patricia g. fraga
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Los comerciantes no pierden la esperanza de recuperar la normalidad de su actividad y ventas antes de Navidad. Si bien el ambiente actual es “estable”, esta incertidumbre en cuanto al futuro hace que se planteen diferentes escenarios posibles. El presidente de la Federación de Unión Comercio Coruñesa, José Luis Boado, visualiza con temor el fin de los ERTE y créditos ICO.

“Ahora mismo no hay las ventas que había, ya que los comercios están vendiendo para sobrevivir”, dice. La preocupación se centra en la “época de crisis que vendrá cuando se acaben estos avales ICO y los ERTE. Ahí a ver qué pasa porque habrá que hilar muy fino”, comenta Boado. Así, los comerciantes sospechan que “si no se recupera la actividad normal, en enero y febrero los efectos de la crisis podrían ser muy duros y producirse cierres de establecimientos”, admite.

Esto se debe principalmente a que los comercios y las pequeñas empresas “están endeudados, por lo que ahora mismo generan lo mínimo para mantenerse y para pagar poco a poco pero no para salir de esa deuda, y si esto no mejora, no podrán salir en unos meses”, explica.

El presidente de la FUCC, pese a agradecer el apoyo que han tenido los coruñeses hacia el pequeño comercio desde que se reabrieron las puertas de los establecimientos tras el confinamiento, observa un nuevo perfil del consumidor. “La gente no está consumiendo mucho y, ahora en verano, las ventas ya no son las que eran antes. Estamos con el miedo posterior al Covid-19 y hemos perdido esa euforia compradora y el impulso de compra previo a la pandemia”, relata.

Este aspecto se refleja en la falta de aglomeraciones en las tiendas, ya no solo porque no están permitidas por el control de aforo, sino porque “no hay tantas visitas”, dice Boado, que recuerda que la falta de fiestas en la ciudad durante los meses estivales van a suponer una “pérdida de oxígeno muy necesario” para el comercio de la ciudad, tanto para el centro como para los barrios periféricos.

Para tratar de paliar todas estas pérdidas que supone la crisis sanitaria para el comercio, así como la hostelería y el sector cultural, el Gobierno local aprobó el pasado mes de junio el Plan de Reactivación Económica y Social, que cuenta con un presupuesto de trece millones de euros.

Mitigar las consecuencias

En lo relativo a estos sectores, esta semana se llevó a cabo la firma de sendos convenios por valor de 1,5 millones de euros con el objetivo de mitigar las consecuencias económicas derivadas del Covid-19.

El contrato más cuantioso es, precisamente, el destinado al comercio con la colaboración de la Federación Unión de Comercio Coruñesa, con una ayuda de 850.000 euros. En este caso, al igual que en la hostelería y la cultura, el convenio funciona en torno a la “Campaña de incentivos al comercio coruñés de proximidad” con el denominado Bono 10.

Los clientes de las entidades adheridas que realicen compras superiores a treinta euros recibirán un bono por valor de diez euros mediante una aplicación móvil que pondrá en marcha el Ayuntamiento a partir del mes de agosto.

Esta campaña está abierta a cualquier negocio permanente en la ciudad, sea socio o no de la FUCC, y cuyo propietario sea autónomo o cumpla los requisitos como microempresa. l

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