Una situación que requiere soluciones inmediatas

05 agosto 2020 Fútbol El presidente del Deportivo, Fernando Vidal no se anduvo con medias tintas y fue claro sobre la indefensión en la que se encuentra el club, en su comparecencia ante los medios en el Abanca Riazor, en la que estuvo acom
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El inicio de la temporada 2020-21 se echa encima y el Deportivo retoma el trabajo sin saber todavía en qué categoría competirá, una situación de incertidumbre total que perjudica aun más al equipo que se ha visto más agraviado por la pésima gestión del presidente de LaLiga, Javier Tebas, por las medidas que adoptaron la patronal, la Federación Española y el Consejo Superior de Deportes hace ya más de un mes, cuando tenía que haberse disputado la última jornada de la temporada en horario unificado, y por todo lo que ha pasado desde entonces en los despachos.

No hay duda, el Deportivo es el gran perjudicado de todo el lío que se ha formado por el aplazamiento del partido con el Fuenlabrada, una decisión que se adoptó en su momento pensando en un mal menor que se ha convertido en un mal mayor al que no se le pone, por ahora, remedio.

Aún está por acabar la temporada en Segunda División, pero LaLiga, tal y como se desprende de una carta que ha enviado el presidente del Deportivo, Fernando Vidal, al Consejo Superior de Deportes, ha repartido ya el 15 por cien de los derechos de retransmisión del próximo curso dando por hecho que la categoría de plata tendrá los 22 equipos que Tebas considera de Segunda División, entre ellos el Fuenlabrada y no el Deportivo ni el Numancia, que pelean de la mano en los despachos para poner fin al atropello del dirigente de la patronal.

La Federación Española de Fútbol ha propuesto una Liga de 24, pero Tebas la ha descartado (por ahora) e incluso ha advertido de la posibilidad de no cubrir la vacante del Fuenlabrada y dejar la categoría en equipos impares en el caso de que se consume el descenso disciplinario del equipo madrileño como así pide el instructor del expediente que ha puesto en marcha la Federación Española de Fútbol.

Una investigación que ha contado con el beneplácito del Consejo Superior de Deportes a través del Tribunal Administrativo de Deporte (TAD) cuando LaLiga intentó que no se llevara a cabo, entendiendo que no tenía sentido que la Federación instruyera un expediente y la asociación de clubes, otro. El de LaLiga ya ha finalizado con el archivo del caso sin castigo para el Fuenlabrada. Al contrario, con elogios hacia su cumplimiento del protocolo COVID-19 de la patronal y con críticas al Deportivo y los políticos gallegos por el “ruido mediático” que, según el juez de disciplina social de LaLiga, se generó desde Galicia por el Dépor-Fuenlabrada.

Urge que el CSD tras haber permitido la investigación de la Federación, confirme de una vez si esta y sus comités, el de Competición y Apelación, son competentes para sancionar al Fuenlabrada por lo que pasó en su desplazamiento a A Coruña con positivos de coronavirus en la plantilla, ocultándolos previamente, cuando en Madrid ya se habían quedado cuatro miembros del equipo contagiados, actitud que provocó que la Federación y el CSD no dispusieran de margen para analizar bien la situación y poder adoptar una medida más sensata para la última jornada. Optaron por incumplir una circular de la propia RFEF sobre la disputa de las dos últimas jornadas en horario unificado.

Y aunque el CSD se pronuncie sobre si Competición y Apelación pueden castigar, en el caso de que así lo consideren, al Fuenlabrada con el descenso disciplinario, los plazos previstos para resolver el caso coincidirán más o menos con el inicio de la temporada 2020-21, ya que la idea de Tebas es que esta comience el fin de semana del 12 y 13 de septiembre.

Y mientras tanto, el Deportivo, sin saber si será de la categoría de plata o de bronce, inicia los entrenamientos sin caras nuevas en la plantilla y sabiendo que más de uno de los que siguen teniendo contrato no seguirán en Segunda por sus altas fichas y que la situación será aun pero en Segunda B, donde las circunstancias económicas obligarán a una reestructuración del plantel todavía mayor. l

Una situación que requiere soluciones inmediatas