El mal tiempo obliga a mantener cerradas las playas hasta mañana

Los curiosos se agolparon contra la balaustrada del Paseo Marítimo para contemplar las olas | javier alborés
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La alerta naranja que había comenzado el miércoles se prolongó durante todo el día de ayer y obligó a cerrar por segunda vez parte del Paseo Marítimo al público. La medida de precaución se tomó alrededor de las cinco y media de la tarde, cuando la Policía Local comenzó a encintar el tramo comprendido entre La Coraza y Las Esclavas, donde las olas llegaron a lamer la base del Paseo, aunque no llegaron a salpicar la calzada, como en la jornada anterior. En todo caso, y debido a que las inclemencias meteorológicas continúan pasando de alerta amarilla, el acceso a los arenales permanecerá cerrado hasta el día 6, a menos que haya alguna inesperada mejoría.
Durante la jornada de ayer se mantuvo la vigilancia en las principales zona de la costa (como el Millennium o la Torre de Hércules, que también tuvieron que ser cerrados al público) mediante el dispositivo habitual en el que también participaron efectivos de Bomberos y de Protección Civil. Como suele ocurrir, el Paseo Marítimo se llenó de curiosos que acudían a presenciar el embate del océano. Sin embargo, al contrario que en otras ocasiones, se respetaron los precintos policiales y no hubo ningún incidente que lamentar.
Pleamar
El Paseo Marítimo se abrió a las siete y media de la tarde, después de estar cerrado durante cerca de dos horas, tras haber pasado la pleamar. De todos modos, los servicios de emergencia no descartan nuevos cierres si la situación lo aconseja cuando vuelva a subir la marea.
Por otro lado, la fuerza del océano eliminó completamente la duna protectora de Riazor, que tendrá que ser levantada de nuevo cuando mejore el tiempo.

El mal tiempo obliga a mantener cerradas las playas hasta mañana