La Policía Local aborta un macrobotellón en la zona de la playa de As Lapas

Playa de As Lapas (archivo) | Pedro Puig
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Es verano y hay jóvenes que están dispuestos a todo por pasarlo bien, haya o no una pandemia de por medio. Una prueba de ellos es que en la noche del viernes al sábado la Policía Local tuvo que acudir a la playa de As Lapas para impedir que se celebrara un macrobotellón. La rápida actuación policial impidió que llegara a formarse una multitud que pudiera suponer un foco de contagio, como ya ha ocurrido en otros puntos de España. 

Como es habitual, la voz se había corrido a través de las redes sociales de que la cita tendría lugar en As Lapas. El lugar parecía prestarse a ello: una cala escondida al lado de la ciudad. Pero un chivatazo a la Policía Local permitió que estos hicieran acto de presencia cuando solo había cinco juerguistas en la arena. 

No les expulsaron pero, apostaron los coches patrullaw a la entrada y se limitaron a esperar. A medida que se acercaban más participantes, cargando con sus bolsas de plástico repletas de alcohol, al divisar a los agentes municipales, comprendían que la juerga había acabado antes de empezar y daban media vuelta, sin que los agentes municipales tuvieran que hacer nada más. 

Desde enero 
Conviene recordar que, aunque la Xunta ha decidido prohibir el botellón como parte de las medidas para prevenir el contagio, en A Coruña ya está prohibido desde que comenzó el año. Eso no quiere decir que los jóvenes hayan renunciado a beber en la calle, pero normalmente se reúnen en pequeños grupos en zonas periféricas para evitar ser detectados por las autoridades.

El primer fin de semana de este mes, fue el primero en el que se permitía abrir los locales de ocio nocturno, así que se esperaba que la animación volviera a las calles y con ella, el botellón. Los policías locales calculan que tuvieron que intervenir en por lo menos cinco ocasiones para tajar las reuniones ilegales de jóvenes, muchos de los cuales no llevaban mascarilla ni mantenían la distancia social de seguridad para evitar la propagación del coronavirus. En total, unos 200 jóvenes dispersos por varios puntos de la ciudad trataron de celebrar estos microbotellones.

El fin de semana anterior, la Policía Local desalojó en la noche del sábado al domingo a los clientes que abarrotaba un local de ocio nocturno de la avenida de La Marina por no respetar las normas sanitarias de aforo reducido. Su aforo habitual es de 77 personas, y las normas de distanciamiento social le obligan a reducir esa cifra a dos terceras partes. Pero cuando los agentes contabilizaron a los presentes, el resultado fue de 82 personas.

Obligado cumplimiento 
La alcaldesa recordó a los vecinos que existen unas normas de obligado cumplimiento que no son opinables. Durante las horas de ocio nocturno, el público suele ser más laxo a la hora de tomar precauciones.

Pero, como señaló Rey, “si las normas se leen durante el día, son capaces de aplicarlas durante la noche sin que les confunda”. Y advirtió que, de darse cualquier resistencia a la hora de cumplir la normativa, se actuará de la forma adecuada para garantizar la seguridad: “Nosotros vamos a ser implacables”.

La Policía Local aborta un macrobotellón en la zona de la playa de As Lapas