Lección del Fabril al Compos

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El mejor amigo de un francotirador debe ser su arma. Como si se tratase de una prolongación de su cuerpo. Una parte piensa y la otra ejecuta. Lo mismo sucede con Teles y Lemos. Uno lo ve y el otro mata. El punto de mira del portugués es el más preciso, tanto que lo deja todo listo para que su socio apriete el gatillo. El Fabril dio una lección al Compostela apoyándose en esta sociedad y la abrumadora actuación de su línea defensiva.

José Luis Devesa optó por dar continuidad al dibujo táctico con dos delanteros (Luis y el juvenil Dani Iglesias). La idea de dominar a través de mantener la posesión de balón fue posible, pero más cerca de la portería de Marc que la de Adrián. El Compostela, también con dos puntas (Joselu y Marcos Suárez), intentó evitar las facilidades en la salida de balón del Fabril. Con sus líneas tan avanzadas resultaba inevitable dejar espacios a la espalda.

El carril derecho del ataque del Fabril se convirtió en una autovía sin límite de velocidad. Teles lo detectó y Lemos corrió. En el minuto 9 sirvió el primer balón franco a Luis. Desde el borde del área pequeña, el ariete blanquiazul envió el cuero por encima del larguero. El propio Lemos, tras córner botado por Teles, remató de forma estrambótica a la madera (minuto 29).

El premio a la constancia y el castigo a la debilidad surgió en el 38. Un nuevo pase de Teles al espacio fue aprovechado por Lemos, que condujo la bola de forma vertiginosa desafiando a Adrián. Dentro del área dejó de acelerar para acomodar el cuerpo y, en lugar de pasar, anotar el primero de la tarde con un sutil golpeo de interior. 1-0.

El Compostela no reaccionó ni se le esperó. El pichichi de Tercera, Joselu, no tuvo ni un solo balón en condiciones dentro del área. Una tímida pero desafiante volea desde la frontal, la única opción en el primer tiempo.

El paso por vestuarios durante el descanso no provocó ninguna novedad en los planteamientos de ambos equipos. Más de lo mismo. Y, por tanto, en el minuto 57, apertura de Teles a Lemos. Acción individual brillante de este ante dos adversarios. El balón acabó en los pies del juvenil Dani Iglesias. Lejos de ponerse nervioso en el área pequeña, provocó el suspense en la grada y, hasta que dejó tumbado a Adrián no picó el balón para establecer el 2-0. Fácil.

Con todo resuelto, con el Fabril con dos interiores (Vela y Víctor) en las posiciones de laterales, y el Compostela intimidando, Víctor cerró el encuentro de penalti. Mano dentro del área de Tachi tras centro de... ¡Lemos!

Lección del Fabril al Compos