Illa pide “templanza” y urge a no activar más medidas sin evaluar el impacto de las vigentes

El Ministro de sanidad, Salvador Illa, visitó la empresa farmacéutica Zendal | salvador sas
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El ministro de Sanidad, Salvador Illa, apeló ayer a la “templanza” y a analizar “con rigor, no precipitadamente”, las medidas adoptadas en las comunidades para doblegar la curva de contagios y para eso insistió en darse un plazo de “diez, catorce días”.  

Tras visitar las instalaciones del Grupo Zendal y el laboratorio de microbiología del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, Illa remitió a ese margen temporal antes de poner sobre la mesa la posibilidad de un confinamiento domiciliario, lo que solicitaron varias comunidades autónomas. 

Al respecto, Illa recalcó que las comunidades tienen a su disposición un conjunto de medidas “muy potentes”, habilitadas por el estado de alarma decretado por el Gobierno, que se probaron eficaces para estabilizar y disminuir la incidencia del virus, y pus como ejemplo a Cataluña y a Madrid. 

A vueltas sobre el confinamiento, abundó en que no se puede pretender “tomar decisiones hoy, mañana más y pasado mañana más, sin evaluar el resultado de las que tomamos” pues la ciudadanía “no nos entenderá”, reflexionó Illa, quien añadió que “es tan importante tomar medidas como cumplirlas”.  

“Lo más importante no es pensar en la siguiente medida, sino que si las cumplimos con eficiencia y eficacia, doblegaremos la curva”, expresó el ministro.

Preguntado por el objetivo declarado en varias comunidades de “salvar” la Navidad de este año, el ministro de Sanidad recalcó, disculpándose de antemano por si “rompe la ilusión” de alguien, que las fiestas “no van a ser como las del año pasado”. 

Lo que se pretende hacer entre “todos”, Gobierno y comunidades, en este mes de noviembre es “estabilizar la situación y doblegar la curva” de contagios, porque “no estamos bien”, admitió.

Según el ministro, “hay que bajar idealmente por debajo de 100 -casos por cada 100.000 habitantes- y esto va a costar”. 

Illa, que quedó “gratamente impresionado” durante su visita al Grupo Zendal, recordó que el Gobierno trabaja en un horizonte de seis meses, hasta mayo, para cuando estima que haya, “si todo va bien”, un nivel de vacunación contra el Covid-19 “aceptable”, y que permitiría el paso hacia un estado sanitario “distinto”. 

De esta forma, calculó que a principios de 2021 o “quizá” a finales de este año podría haber autorizaciones para suministrar alguna de las tres vacunas ya con contratos cerrados (Astrazeneca, Johnson and Johnson y Zanofi), siempre y cuando “funcionen los análisis clínicos”, porque hay que probar su seguridad, eficacia y capacidad de inmunizar. 

Tras la visita en O Porriño (Pontevedra) a las instalaciones del grupo biotecnológico, que producirá la vacuna contra el Covud-19 de la multinacional Novavax para la Unión Europea, el ministro destacó el trabajo que llevan a cabo “a contrarreloj” la industria y la ciencia para dar respuesta a la situación actual. 

En este sentido, recalcó la importancia de que el país juegue un “papel” clave en la futura consecución de una vacuna contra el coronavirus, lo que representa “un reto” para Europa y España. 

Por su parte, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, aseguró que ya se demostró la seguridad de la vacuna, que estará disponible dentro de “muy poco”. 

En otra línea, el ministro de Sanidad aseguró, que hay capacidad, aunque no “ilimitada”, de “ampliar más, si hace falta”, la formación de rastreadores del Ejército para ayudar a las comunidades autónomas en esta labor.

Illa pide “templanza” y urge a no activar más medidas sin evaluar el impacto de las vigentes