Un sueño “multidisciplinar” para acabar con la diferencia

Imagen de las instalaciones del centro de educación especial
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Un proyecto que acabe con la discriminación y que aborde de forma integral el tratamiento de los niños con discapacidades intelectuales. La Asociación de Nais e Pais (ANPA) del Centro de Educación Especial María Mariño tiene una petición muy clara por el Día Mundial de la Discapacidad, que se conmemora hoy. Pero ese sueño no parece tan lejano pues el presidente del ANPA, Ángel Garmendia, ha presentado su visión a distintas entidades privadas para buscar su apoyo.

Con el nombre de “Siadif” han bautizado al “servicio interdisciplinario de atención a la diversidad funcional” que quieren para sus hijos. En él piden cuatro nuevos profesionales que participen de la formación de tarde de los alumnos: un neuropediatra, un psicopedagogo, un logopeda y un terapeuta ocupacional. “Si existiese financiación lo tendríamos ya porque hemos hablado con algunos profesionales y a partir de ahí se harían estudios individualizados”, comenta Garmendia.

Ahora es el Anpa, a través de distintos talleres, quien se ocupa de una treintena de alumnos de tres a cinco pero buscan ir más allá a través de iniciativas como la propuesta. Para Garmendia es fundamental “conseguir la visualización del centro porque es el gran desconocido de la ciudad; hay que potenciar actividades y darse a conocer para que la sociedad comparta los valores que genera la discapacidad y que se fortalezcan las familias”.

Más aún cuando unos recortes indirectos les han hecho mucho daño. Desde la segregación del centro del Santiago Apóstol se quedaron sin médicos, ATS y fisioterapeutas que atendían a los niños. Aunque los facultativos  del segundo atienden a los estudiantes cuando es menester lo hacen de favor y, además, no brindan el seguimiento que les gustaría. Por ello reclaman a la Xunta más medios, como un fisioterapeuta propio y más cuidadoras porque seis se hacen escasas para 46 jóvenes entre los que ninguno es autónomo al 100%.

“Si nos tienen como un centro educativo nos tienen que dotar de todos los medios para trabajar”, reclama e incluso propone tirar de profesionales de la Universidad para compartir objetivos. “La profesionalidad de los docentes y del personal laboral es lo que nos salva”, dice.

Un sueño “multidisciplinar” para acabar con la diferencia