Lucas resolvió el último trámite antes de la oficialidad

24 abril 2015 Xesús Ferreiro "Cachorro", campeón de España del peso supermedio de boxeo, y Lucas Pérez, atacante del Deportivo, han decidido unir sus destinos de cara a la defensa del título que efectuará el p&ua
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Lucas Pérez resolvió anoche el último trámite antes de dar oficialidad a su regreso a la disciplina del conjunto blanquiazul en propiedad. El club ya solo esperaba anoche el OK definitivo desde Salónica para anunciar la incorporación del coruñés.
Lucas se convierte en el duodécimo fichaje del Deportivo tras unas negociaciones complicadas en las que el jugador y el club herculino pusieron mucho de su parte para que al final pudieran fructificar, tal y como era el deseo de todos los implicados.
El extremo coruñés completó ayer en Madrid un trámite burocrático en la embajada de Grecia y posteriormente regresó por carretera a A Coruña, a donde llegó a última hora de la tarde.
Fue el último trayecto antes de completar su fichaje por el equipo de su ciudad, el de su corazón, ese al que defendió la temporada pasada cedido por el PAOK y al que vuelve tras haber contribuido a la permanencia.
Después de un año difícil, con varias lesiones que le alejaron muchos meses de los terrenos de juego, la segunda parte de la temporada, ya en 2015, le devolvió la alegría.
Lucas aportó carácter, fútbol y goles. Apoyado en esas armas, el Deportivo levantó el vuelo, recuperó el pulso y se salvó con muchos problemas en una última jornada de infarto en la que el extremo marcó en el Camp Nou. El gol posterior de Salomao dio la permanencia y el coruñés empezó las vacaciones. 
A finales de junio, emprendió el viaje de regreso a Grecia, agradecido al Deportivo por la temporada que había pasado aquí. Su cabeza estaba puesta en la vuelta a casa.
En el PAOK se encontró con Tudor, exjugador de la Juventus, como entrenador y tuvo sus más y sus menos en una pretemporada agitada en la que el equipo heleno se preparó para la fase de clasificación para la Liga Europa. Un objetivo en el que tuvo que echar mano de Lucas Pérez.
El atacante herculino ayudó al PAOK con su acierto en un último acto de servicio antes de emprender la vuelta a casa. El gol lo celebró ya con gestos que eran de despedida.
De vuelta a su ciudad, la semana pasada el acuerdo entre todas las partes era total a falta de que el Karpaty de Ucrania, al que había pertenecido, desistiera de ejercer el derecho de tanteo. 
El miércoles por la tarde todo estaba cerrado. El jueves, el jugador se pasó por la ciudad deportiva de Abegondo e incluso hubo el rumor de que iba a estar con los otros fichajes en la presentación abierta al público en el estadio de Riazor. 
No fue así. Quedaban los flecos, cuestiones pendientes, coletazos al culebrón, tal y como lo definió Víctor Sánchez del Amo en rueda de prensa el día siguiente, viernes. “Parece el culebrón del verano. Parece que está muy próximo, pero prefiero no hablar para no meter la pata. Cuando sea oficial, al que corresponde, lo hará público. Pero no me corresponde a mí decir cómo están las negociaciones”, comentó entonces el preparador blanquiazul.
 Pasó el fin de semana y el culebrón se resistió a finalizar. El lunes, Lucas Pérez recogió documentación en A Coruña y por carretera se marchó hasta la capital para finiquitar el asunto. 
Quedaba pendiente simplemente un asunto administrativo por resolver en la embajada de  Grecia en Madrid. Allí se presentó ayer y completó el trámite pendiente antes de volver por carretera y acabar la novela.

Lucas resolvió el último trámite antes de la oficialidad