Martín Fernández Prado | “El protocolo de 2018 es un buen punto de partida pero la deuda lo está tensionando todo”

Martín Fernández Prado, en la azotea de la Autoridad Portuaria | quintana
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El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, alabó en la toma de posesión de Martín Fernández Prado su experiencia. El nuevo presidente de la Autoridad Portuaria fue concejal de Urbanismo, durante la época de Carlos Negreira al frente del Ayuntamiento, y ahora el puerto se enfrenta  un período de transición, en el que afronta el traslado de la actividad a Punta Langosteira y la desafectación de los muelles.

 

Cómo dijo el presidente de la Xunta, escoger a un arquitecto para el cargo es muy significativo ¿Cuál es su postura de cara al planeamiento urbanístico portuario?  

Creo que es importante acudir a las reuniones sin prejuicios, sin exigencias previas, mientras no perjudique al puerto.

 

Pero existe un pasado.

Es verdad que tenemos compromisos, algunos vigentes y firmados como el de 2004 y otros, como el de 2018, que eran protocolos  de intención. Pero 17 años después, con una sociedad muy distinta, es importante que se sienten las administraciones a hablar.  

 

¿Qué opina de los acuerdos?

Ninguno  de los dos los firmó la Autoridad Portuaria, fueron Ministerio, Xunta y Ayuntamiento (todos forman parte de nuestro consejo de administración) los que firmaron el convenio de 2004 para construir el Puerto Exterior, que le ocasionó una deuda a la Autoridad Portuaria de 304 millones de euros.  

 

Pero ¿El protocolo de 2018 sigue siendo el camino a seguir?

Creo que es un buen punto de partida. Fue un gran acuerdo, entre dos administraciones: Fomento ponía 140 millones para la conexión ferroviaria y la Xunta, 20 millones para que La Solana, Batería y Calvo Sotelo fueran públicas. En el protocolo podía entrar el Ayuntamiento o incluso la Diputación y derivar en un convenio en el que estuvieran presentes.

 

El Ayuntamiento ha encargado sus propios estudios.   

Sus autores son amigos, y por los datos que he conocido están muy bien orientados. Recogen estrategias generales entre las que hay cierto acuerdo. Pero llevamos muchos estudios: el Gobierno municipal anterior hizo un concurso en el que hizo ideas muy buenas, Busquets, los servicios técnicos municipales y del puerto...

 

¿Y ahora?

Tras casi 20 años, la ciudad pide que actuemos. La gente está cansada de que debatamos,  e incluso de que utilicemos políticamente este tema. Toca ejecutarlo.

 

El año que viene (21 de junio) caduca la declaración de impacto ambiental del tren a Langosteira.

Es verdad que está relacionado, pero hay distintas urgencias: empieza un nuevo período de fondos europeos que están justito ahí: los Fondos 21-27, los Next Generation, los Conecta Europa... Es un momento bueno.

 

El tren es necesario para trasladar la actividad de San Diego, donde el convenio de 2004 planeaba construir 4.000 viviendas

Eso va vinculado a la deuda. Si encontramos una solución, tendremos otras bases porque lo que está tensionando es la deuda.

 

Pero si no se encuentra otro modo de financiarla, solo quedaría el desarrollo inmobiliario.

Si no estamos de acuerdo todos, sería inviable, aún firmado, porque todos (Xunta, Ministerio, Ayuntamiento) tenemos competencias.

 

Pero ...

No es el momento de discutir si vamos a poner viviendas, o actividades productivas pesqueras, edificios de investigación o un hospital, como dice el BNG.

 

¿Cuando se reunirá con la alcaldesa, que e envió una carta?

Tenemos que hablar pronto. Por mi parte, cuanto antes. También hay otros asuntos que hablar bilateralmente, como los convenios de La Marina y El Parrote.

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