El Gobierno restringe el movimiento de personas salvo para comprar y trabajar

Fotografía facilitada por la Moncloa que muestra al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (c), que presidió la reunión de Consejo de Ministros, en el Palacio de la Moncloa en Madrid | EFE
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció minutos antes de las nueve de la noche, ocho horas después de lo previsto inicialmente, para anunciar las medidas para hacer frente al coronavirus que, según reconoció, “son drásticas y van a tener consecuencias”, pero añadió que al Gobierno de España no le va a “temblar la mano para ganar al Covid-19”. Sánchez se pronunció en estos términos en su comparecencia tras el Consejo de Ministros que acordó activar el estado de alarma por la pandemia, tras más de siete horas de reunión en  el Palacio de La Moncloa.

El Gobierno de España será “la autoridad competente” en todo el territorio nacional para afrontar la crisis y todas las fuerzas de seguridad del Estado, en todo el país, quedarán bajo “las órdenes directas” del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

El decreto limita los desplazamientos a los casos de fuerza mayor (comprar y trabajar) y, para los permitidos, se establece que habrá que evitar aglomeraciones y que debe mantenerse una “distancia de seguridad de al menos un metro” para evitar el contagio.

Los desplazamientos permitidos serán los necesarios para ir a trabajar, retornar al lugar de residencia habitual, comprar alimentos o medicamentos, acudir a hospitales o cuidar a ancianos o dependientes, e ir al banco.

En cuanto a las “medidas de contención en el ámbito de la actividad comercial”, la permanencia en los establecimientos deberá ser la estrictamente necesaria para adquirir productos de primera necesidad, según dijo Sánchez.

Por otra parte, apunta a que “se evitarán aglomeraciones y se controlará que consumidores y empleados mantengan la distancia de seguridad de al menos un metro a fin de evitar posibles contagios”. La asistencia a los lugares de culto y las ceremonias civiles y religiosas, “incluidas las fúnebres”, subraya, “se condicionan a la adopción de medidas organizativas” que eviten las aglomeraciones “de tal manera que se garantice a los asistentes la posibilidad de respetar la distancia entre ellos de al menos un metro”.

La distancia de seguridad también deberá mantenerse en los medios de transporte, por lo que sólo se podrán poner a la venta un tercio de las plazas máximas disponibles en cada uno de ellos, subraya el decreto.

El Gobierno restringe el movimiento de personas salvo para comprar y trabajar