Otro Rosberg gana 30 años después

Con esta victoria, los Rosberg se convierten en la primera pareja padre-hijo que triunfa en un mismo Gran Premio efe
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 El apellido Rosberg volvió a coronar, 30 años después, el podio del GP de Mónaco, tras una carrera muy accidentada en la que Fernando Alonso perdió una plaza respecto a la parrilla.
Nico honró a su padre Keke con un triunfo incontestable, de la primer a la última vuelta, y logró que los Rosberg sean la primera pareja padre-hijo de la historia que gana el mismo GP.
El arranque fue exactamente igual que la primera parte de la carrera: limpio y tranquilo. Todos los de la parte delantera de la parrilla conservaron sus posiciones. En las primeras vueltas hubo algunos intentos de adelantamiento, abortados por la importancia de conservar los neumáticos.
El paseo, con los principales pilotos separados entre sí por al menos dos segundos –con el objetivo de tener aire limpio para minimizar la degradación de las gomas–, se extendió hasta el giro 30, cuando un violento accidente de Felipe Massa, calcado al que sufrió en la tercera sesión de libres, obligó a salir a escena el coche de seguridad.
Todos los aspirantes, excepto Rosberg, Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, habían entrado en boxes en las vueltas precedentes.  El vigente campeón fue el gran beneficiado, puesto que el ‘safety’ le pilló ya en el pit, mientras que Rosberg tuvo que entrar y Hamilton ‘esperar’ a la parada de su compañero, lo que le costó perder dos posiciones.
Con la retirada del coche de seguridad volvieron los ataques, ya con la carrera a un ritmo mucho más alto. Alonso evitó que Sergio Pérez le superase en la chicane después del túnel. El ovetense se vio obligado a saltársela para evitar la colisión y los comisarios no tuvieron con él la misma consideración que luego con el mexicano, cuando le hizo lo mismo a Kimi Raikkonen. El finés no se cortó por la radio interna: “Sergio es un idiota”.
Alonso cedía su plaza a ‘Checo’, que más tarde volvería a cruzarse en su camino. Antes, un accidente de Pastor Maldonado obligó a sacar la bandera roja, con lo que los coches se alinearon durante cas media hora en la parrilla, esperando que se limpiara la zona de Tabac.
Una vez solucionado el asunto, 33 vueltas por delante y la duda de si las gomas aguantarían hasta el banderazo, ya que una nueva parada significaba arruinar la carrera.
Alonso, desesperado por recuperar la posición con Pérez, se abrió en exceso en Loews y Adrian Sutil no lo desaprovechó, a 21 giros del final, diez antes de la nueva entrada en escena del coche seguridad, tras un choque entre Romain Grosjean y Daniel Ricciardo. Seis giros más tarde, ‘Checo’ volvía a liarla en el mismo lugar, solo que esta vez Kimi no dio su brazo a torcer y le mandó contra el muro. El coche del mexicano sufrió varios desperfectos y a cuatro vueltas del banderazo pagó todos sus pecados quedando fuera de carrera, eso sí, después de ejercer de tapón para los cuatro de cabeza, donde la lucha nunca existió por el temor a un error o a una caída repentina de los neumáticos.

Otro Rosberg gana 30 años después