Cientos de cacerolas claman contra las “injustas” medidas en hostelería

Cientos de personas se dieron cita en María Pita para hacer resonar sus cacerolas en favor de la hostelería | Pedro puig
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Centenares de hosteleros, cacerola en mano, clamaron en la jornada de ayer contra las “injustas” medidas restrictivas que se están tomando con el sector y exigieron las ayudas que prometen las administraciones.

Esta última reclamación tomó ayer un aire de ultimátum, ya que los hosteleros anunciaron que, si esta semana no reciben estas compensaciones, anunciadas por los gobiernos local y autonómico, el próximo martes se volverán a movilizar, pero en lugar de hacerlo en María Pita, coparán el acceso a la ciudad, manifestándose en la avenida de Alfonso Molina.

Ayer tomaron la plaza ante el Ayuntamiento, donde volvieron a dejaron claro que “os culpables non somos nós”, en relación al aumento drástico de casos de coronavirus en la ciudad y la consiguiente decisión de adelantar el horario de cierre de los locales de hostelería, sumado a una reducción de aforo.

Su enfado lo hicieron notable haciendo resonar cacerolas, sartenes y demás enseres de cocina durante algo más de media hora, antes de proceder a anunciar la siguiente movilización en Alfonso Molina si no se logran las ayudas prometidas.

Precisamente hoy, los hosteleros tendrán reuniones con los ejecutivos. A nivel gallego, el sector se reunirá con representantes de Sanidade, Turismo y Emprego. En el ámbito municipal, hoy tendrá lugar la mesa de diálogo con comercio y hostelería, en la que estarán presentes todos los partidos de la corporación. En esta segunda reunión está previsto que se planteen las líneas principales del que será el nuevo Plan de Reactivación Social y Económica de A Coruña (Presco).

Manifiesto

“Es posible que hoy cierren la hostelería y también el comercio”, explicaba a los manifestantes el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería, Héctor Cañete, ante la posibilidad de que el comité clínico que asesora a la Xunta y que se reunía ayer decretase un cierre mayor que el que ya existe en la ciudad.

Les anunciaba también que tanto la asociación, como la recién creada Shostelería, acudirían hoy a las reuniones con las administraciones.

Tras los anuncios, y la lectura de un manifiesto, los hosteleros se unieron en un grito unánime contra la culpabilización del sector, entonando a coro un “Non, non, non, a culpa non é nosa”.

El citado manifiesto lo leyó Lolo Villaverde, regente de Área Crítica, que protagonizó una huelga de hambre ante la imposibilidad de abrir su negocio hace unos meses.

“A hostelería en pé”, alzaba la voz Villaverde, antes de proclamar que, tanto la hostelería como la cultura, “son un compendio de inquedanzas” y reclamaba que “xa está ben de tanta inxustiza para con nós, a hostelería”. “O noso traballo é digno coma calquera, a saúde e o pan teñen que ir da man”, enfatizaba y añadía que “non somos asesinos”, antes de que mecheros y linternas iluminaran María Pita para honrar “os compañeiros” que ya tuvieron que cerrar.

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