Alejandro Gómez, un ‘todoterreno’ que dijo adiós

|

El atletismo gallego y español está de luto por la muerte de Alejandro Gómez (Vigo, 1967-2021), uno de los mejores fondistas de su historia, un ‘todoterreno’ que disputó tres citas olímpicas y coleccionó medallas de oro en los campeonatos de España de 10.000, de medio maratón y de cross.

El ‘Galgo’ de Zamáns formó parte de una de las mejores generaciones de atletas de la historia del deporte nacional, capaz de “robarle” el récord de España de maratón a su amigo Martín Fiz en la Maratón de Rotterdam 1997, donde se convirtió además en el mejor debutante en esta prueba (2.h07:54.)

Aunque en su época escolar soñaba con ser futbolista, el empeño del histórico entrenador gallego Julio Rodríguez y sus progenitores acabaron convenciéndolo para que se alejara del balón y calzara las zapatillas para convertirse en un referente del atletismo español, escribiendo algunas de las mejores páginas de su historia.

Su padre, trabajador en la factoría de Citroen en Vigo, le prometió un caballo si se pasaba al atletismo, y eso fue determinante para que el joven se pusiera en manos de Rodríguez, descubridor también de Julia Vaquero, Vanessa Veiga o Carlos Adán, todos ellos olímpicos.

Éxitos tempranos

Desde muy pequeño su carrera está plagada de grandes hitos: líder mundial en 5.000 y segundo en 3.000 siendo juvenil; campeón mundial en los 3.000 obstáculos y segundo en 5.000; récords nacionales sub-18 y sub-20 de 5.000, que todavía nadie ha superado.

En su palmarés figuran dos campeonatos de España de campo a través (1989, 1995), cinco de 10.000 metros (1989, 1991, 1993, 1995, 1996) y dos de media maratón (1992, 2003), además de tres participaciones en los Juegos Olímpicos (Seúl 88, Barcelona 92 y Atlanta 96).

A principios del mes de junio, a Alejandro Gómez le diagnosticaron un tumor encefálico inoperable, lo que no impidió que siguiese disfrutando hasta el último día de su otra gran pasión: los perros.

La gravedad de la enfermedad la llevó con entereza, la misma que tuvo para superar un atropello que le impidió ser olímpico por cuarta vez, y pegado a su pareja Paula Hernández, con la que se casó poco después de recibir el letal diagnóstico.

El exatleta vivió sus últimos días en Zamáns, donde era muy querido por sus vecinos. “Para nosotros era un referente, el pueblo se volcaba con él en las carreras cercanas. Cada éxito suyo era un motivo de alegría”, recuerda Adrián Comesaña.

En Zamáns entrenó hasta su último día a sus 25 perros, todos ellos del equipo de mushing que lleva su nombre. El éxito también le acompañó en esta modalidad deportiva, llegando a conseguir la triple corona en la Copa de España con los títulos nacionales de canicrós, patín y bicicleta.

La lucha de Alejandro Gómez contra ese cáncer inoperable duró hasta la mañana de ayer, cuando dejó de sufrir, pegado a su familia, la que le acompañó durante esta larga y dura carrera. l

Alejandro Gómez, un ‘todoterreno’ que dijo adiós