Miles de personas repudian en Boston una marcha de ultraderecha

Unos 200 manifestantes de extrema derecha fueron rodeados por 20.000 personas que clamaban contra el supremacismo | efe
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La Policía de Boston dio por terminada la manifestación Free Speech Rally –para reivindicar su derecho a la “libertad de expresión”– convocada por grupos de ultraderecha en la ciudad estadounidense, que finalizó con sus aproximadamente 200 participantes rodeados por la masiva contramanifestación de 20.000 personas que reivindicaron la desaparición del supremacismo en América, ocho de cuyos integrantes fueron detenidos tras protagonizar algunos altercados con los agentes.
La Policía indicó que algunos asistentes, pertenecientes a grupos de extrema izquierda, arrojaron a los agentes que vigilaban ambas marchas “orina, botellas y otros proyectiles”, aunque no se tiene constancia de heridos.
Además, y según imágenes de las televisiones locales, fuerzas antidisturbios tuvieron que intervenir para separar a grupos de ambas protestas.

Reacción
Pese a que el evento llevaba planeado desde finales del mes pasado y se esperaba que acudiesen varios cientos de personas, los incidentes violentos ocurridos en Charlottesville (Virginia) el pasado día 12 provocaron una reacción de miles de personas.
La manifestación de extrema derecha contaba con permiso oficial para 100 personas, pero fuentes policiales habían advertido de que podrían sumarse elementos locales del Ku Klux Klan y formaciones neonazis.
“No quería que obtuvieran un permiso, muy honestamente, pero también creemos en la libertad de expresión”, declaró el alcalde de Boston, Marty Walsh, que afirmó que terminarían con las manifestaciones “si algo se escapa de las manos”, e hizo un llamamiento a la paz. Las concentraciones de respuesta no contaban con permiso oficial.
El seguimiento de la contramanifestación “pasó de unos pocos cientos a mil, y ahora a aproximadamente 3.000 personas con bastante rapidez”, alertó Nino Brown, organizador de Answer Coalition Boston, una de las organizaciones antifascistas en contra de la convocatoria
Brown denunció las ideas racistas y opresivas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que tiene en “la Casa Blanca la mayor plataforma de difusión de sus mentiras y su intolerancia”. La Policía desplegó más de 500 efectivos, realizó un seguimiento por múltiples cámaras de la ciudad y cerró el tráfico para evitar que se pudiesen producir incidentes como el atropello ocurrido en Charlottesville. También estaba prohibido portar armas y palos, incluidos los que sostienen las pancartas.
“Si bien es nuestra intención enviar un mensaje a aquellos que someten a las comunidades marginadas al terrorismo blanco doméstico, el discurso de odio y la violencia”, declararon en un comunicado el grupo activista contra la violencia policial racista Black Lives Matter (Las vidas negras importan). l

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