Reportaje | La verdadera María Pita: Mayor Fernández Pita, una mujer de genio y polémica

Recreación y desembarco de la escuadra inglesa del cerco de 1589
|

 La mayor parte de su vida la pasó rodeada de pleitos por su carácter controvertido. Como cuando fue desterrada de la ciudad por lanzar un pichel a la cabeza del oidor de la Real Audiencia en una de sus visitas a la cárcel, donde Mayor Fernández Pita, cumplía condena, según el fallo de la propia Audiencia en 1596. Ese año rompió su interesado silencio. El memorial de la ciudad no hace mención sobre mujer alguna, tampoco el informe del Gremio de Mareantes. Se citan a las esposas de varios defensores, no sus nombres. 
Los pleitos de la Real Audiencia son 35 casos diversos y complicados. Mayor Fernández Pita supo sacar provecho de la situación, logrando mercedes y privilegios del rey, el de mayor importancia el que le autorizaba a exportar al Reino de Portugal 500 mulos y muletos, de cuya cédula nunca hizo uso. Sus mayores ingresos procedían de los préstamos que hacía y de otras rentas. 
Esta mujer nace entre 1560 y 1564 en una familia modesta. Su madre se llamaba María Pita, la “vieja”. Su primera hija, María Pita, nació de la unión matrimonial con  el tonelero Rodrigo González. Luego se casó de nuevo sobre 1556 con el marinero o mercader Simón Arnau Darte, de cuya unión nació Mayor Fernández Pita. La madre de ambas murió en 1583. 
En su juventud fue panadera y luego tabernera y mercera, mientras el padre pasaba largas ausencias fuera del domicilio familiar por razones de la difícil convivencia con su esposa.

Mutismo
Mayor Fernández Pita no hizo uso de su declaración desde 1589 hasta 1596, lo que quiere decir que durante siete años guardó un mutismo total sobre aquel hecho y justamente en dicho año lo puso en conocimiento de la Corte, cuando tras perder un pleito con el capitán Peralta y siendo desterrada de la ciudad y de su coto por dos años, no podía regresar, si no vería aumentada su pena al doble de tiempo. A Mayor Fernández Pita se le conoce más por ese hecho del cerco inglés, que por los pleitos mantenidos en la Real Audiencia.
De la propia hermanastra de Mayor Fernández Pita, María Pita, nada conocemos, solo que vivió en la calle de Zapatería, murió el 4 de septiembre de 1638 y fue enterrada en el Convento de Santo Domingo. 
Por su parte, Mayor Pita, se casó en primeras nupcias en 1581 con el labrador de San Cristóbal das Viñas, Juan Alonso de Rois y Galbán, quien más tarde se dedicó al oficio de carnicero en A Coruña, según el trato acordado por su madre, María Pita, la “vieja” Este primer marido falleció en 1587. De esta unión tuvo una hija llamada María Alonso de Rois, pero la propia hija, pasado un tiempo, cambia el último apellido y pasó a llamarse María Alonso de Pita. Esta se casaría con Gregorio Vázquez de Verbía, escribano receptor de la Real Audiencia, a quien su esposa compró el oficio con su hacienda, para que pasase como escribano. Este tendrá numerosos problemas en el seno familiar de su esposa y con el tiempo acabó separándose. María Alonso al terminar con la herencia que había dejado su padre, acabó sola y arruinada, por lo cual se volvió al hogar materno. De este matrimonio con Juan Alonso de Rois tendrá Mayor Fernández Pita un pleito por el que pretendía quedarse con todos los bienes propiedad de Elena de Rois, abuela de su marido, la cual había dejado parte de aquellos, a otro heredero, Juan de Columbra.
En noviembre de dicho año de 1587 Mayor Fernández Pita contrajo nuevo matrimonio con el también carnicero, Gregorio Rocamonde, el cual falleció en los primeros días de mayo del cerco inglés a la Coruña en 1589. De esta unión no tuvo descendencia. Ese mismo año se volvió a casar y lo hizo con Sancho de Arratia, contramaestre de navío y origen andaluz. De esta unión nació otra de las hijas, María de Arratia y dicho marino murió entre 1592 y 1595. celebró su cuarto y último casamiento en 1599 con Gil Bermúdez de Figueroa, escudero de la Real Audiencia, el cual falleció en 1613. De esta unión nacieron dos hijos, Juan y Francisco Pita de Figueroa. El primero de los hijos será en 1623 alguacil y en 1645 escudero de la Real Audiencia, al igual que lo había sido su padre. 

Cláusula
No pudo Mayor Fernández Pita contraer nuevas nupcias: según una de las cláusulas del testamento de Gil de Figueroa, dejaría de ser la tutora de sus hijos y con ello perdería el usufructo de los bienes acumulados de aquel matrimonio, motivo principal de que no se volviese a casar. 
Cuando quedó viuda acumuló un considerable patrimonio en la parroquia de Sigrás, en donde pasó algunas temporadas y en cuyo lugar vivió en los últimos años de su vida, donde disponía de tierras de labranza y granjas.Recolectaba trigo y poseía viñas, que  colocaba para su venta en pipas a diversos taberneros de la ciudad –con alguno de ellos tuvo algún pleito– y se dedicaba al préstamo de dinero, afición que heredó de su madre, para la compra de animales, tierras, casas etc. También era propietaria de diversos lugares situados en San Pedro  de Nós y Ledoño.

Tres domicilios
Esta mujer vivió en tres domicilios diferentes: uno situado en la calle de Herrerías 24, hoy el 28 y en el que está situada su Casa Museo. También habitó en la calle de Santa María 26, (antes calle de la Carnicería) y en Cortaduría 16. Su partida de defunción dice: “En veintiún días del mes de febrero del año de mil seiscientos cuarenta y tres se murió Mayor Fernández Pita de repente, tenía hecho testamento, por el cual se mandó enterrar en Santo Domingo de la ciudad de la Coruña”. En realidad no se sabe en el lugar en que fue enterrada, pero no en el Convento de Santo Domingo, donde sí están los restos de su hermanastra.
Pocos años antes de morir, en 1633, seguía en la cárcel del Corregimiento de la ciudad, cuyo  sueldo era de diez escudos como carcelera. Es una deducción que se extrae de su escritura de donación realizada ante el escribano Francisco Pulleiro, la cual da a conocer importantes datos económicos, así como familiares y en la cual tampoco reconoce la existencia del matrimonio con Juan Alonso de Rois y alega que el primero fue con Rocamonde, es decir que siempre negó su vinculación marital con el primer marido, quizás porque fue una imposición de la madre. En lo que se refiere a su apellido, “Da Cámara”, lo asumió como privilegio de recurrir a la Cámara Real en defensa de sus intereses y obtuvo numerosos privilegios e indulgencias reales. De hecho en los pleitos posteriores a 1699 aparece como Mayor Fernández Pita y da Cámara y Mayor Fernández da Cámara Pita. Sus pleitos suponen una importante fuente informativa para conocer mejor a esta mujer. l

Reportaje | La verdadera María Pita: Mayor Fernández Pita, una mujer de genio y polémica