El PSOE y el PP dejan la puerta abierta a una posible moción de censura en Miño

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Pleno de organización en el Ayuntamiento de Miño. El alcalde, el independiente Ricardo Sánchez Oroza, sin sueldo y sin equipo de gobierno; con la desaprobación del público y el rechazo del PSOE y el PP.
Los populares, que con sus seis ediles auparon al entonces candidato de Compromiso por Galicia y ahora portavoz del grupo mixto a la Alcaldía de Miño, se sumaron esta vez a las tesis socialistas y juntos tumbaron, una a una, las propuestas de Oroza. Ni él cobrará los 40.000 que proponía ni nadie en la oposición percibirá euro alguno en Miño.
 Unos y otros abrieron la puerta a una moción de censura contra el regidor expulsado de CxG. 
La sesión fue el avance de lo que parece que será el mandato: tensión y protestas, abundancia de críticas, ausencia de acuerdos,  referencias a la herencia recibido, intercambio de acusaciones y hasta aplausos de los conservadores al discurso del portavoz del PSOE, Manuel Vázquez. 
Hubo tensión por las interrupciones de los asistentes: “Dimite e vaite coa Kirchner”, y porque la bronca siguió entre los partidarios de uno y de otros en las redes sociales, sobre todo en Facebook. Por discutir, discutieron hasta por quién llamó primero a quién,  si hubo pacto o no hubo pacto previo entre PP y CxG, o por quién o quiénes tuvieron la culpa del fracaso de las negociaciones para formar Gobierno en Miño.
Hubo abundancia de críticas porque a la oposición reprobó el procedimiento de Oroza en el nombramiento de los integrantes de la Junta de Gobierno, puesto que estos se enteraron “por un papel”, y de ahí el rechazo, tanto a título particular como en bloque, de los ediles de PSOE y PP. Hubo ausencia de acuerdos porque la unanimidad llegó solo en el tercer punto: la periodicidad de las sesiones, los terceros martes de cada dos meses, siempre los pares, a las 18.00.
Hubo herencia recibida porque el nuevo alcalde exigió la salida de su predecesor, al que acusó de ser corresponsable de la situación actual de Miño: “Aquí hay responsabilidades compartidas de las que nadie se quiere hacer cargo”, afirmó Oroza.
Por su parte, el aludido, Jesús Veiga, acusó al primer edil de incumplir el acuerdo que tenía con el PP –lo que provocó el alboroto de la sala– y de tomar decisiones “por sí y por solo” cuando son trece en la corporación de Miño.
Hubo intercambio de acusaciones porque, ante el mensaje alarmista de alcalde por la gravedad de la tesitura actual, Veiga   proclamó: “Emergencia social es el sueldo que usted se reserva, el doble que el mío hasta el 24-M”. Aplausos en A Carreira. Los del público y los de los ediles del PP que, un mes después de su apoyo a Oroza, aplaudieron al PSOE.
Desde el PSOE, a cuyos representantes lanzó el regidor algunas de sus recriminaciones de más grueso calibre, su portavoz, Manuel Vázquez Faraldo, no dudó en calificar a su excompañero de “dictador, déspota y absolutista”. De ser “el fiel reflejo de todo aquello que criticaba en el pasado”, resumió Faraldo.

El PSOE y el PP dejan la puerta abierta a una posible moción de censura en Miño