Un portal porno revela las fantasías de los coruñeses: mujeres orondas y sexo interracial

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Desde que existen los ordenadores y el acceso a internet, conocer las intimidades de la gente se ha vuelto mucho más fácil para aquellas empresas interesadas en hacer dinero satisfaciendo sus intereses. Es lo que se llama “Big Data”. Y no hay satisfacción más intima que la que proporciona la pornografía, de la que los coruñeses hacen un uso extenso. Además, según el conocido portal Pornhub, los herculinos muestras algunas preferencias bastante diferentes al resto del país. 

Asomarse al buscador de este portal es revelador aunque en muchos casos sea necesario hacer uso de un diccionario de inglés. Según esta página web, los términos más buscados por los coruñeses son: “MILF” (acrónimo de Mom I would Like to Fuck o “Madre a la que me gustaría follar”), “hentai” (dibujos pornográficos japoneses), “lesbianas”, “maduras”, “anal”, “squirt” (eyaculación femenina), “trío”, “latina” y “española”. El 33% de las búsquedas las realizan las mujeres y el tiempo medio de visionado es de poco más de diez minutos (10 minutos y cinco segundos). 

En esto, los coruñeses no se diferencian demasiado del resto de los españoles, pero en otros casos sí. Por ejemplo: parecen sentir un extraordinario interés por las mujeres orondas o, como se las conoce en el sector, mujeres bellas y grandes, “Big Beautiful Women” (BBW). Un 42% más que la media nacional, lo que parece muy significativo. Los coruñeses también parecen fascinados con el sexo interracial. Mucho más que los habitantes de la única otra ciudad de su tamaño en la comunidad autónoma. Los vigueses parecen preferir un 25% más que la media nacional las escenas de sexo en las que se emplea un arnés con dildo incorporado (strap on) así como el uso de otros juguetes sexuales (24%). 

También les gustan las escenas de sexo al aire más de lo normal (un 22% más) y los hombres musculosos (también un 22% más que la media nacional, mientras que los coruñeses buscan estos vídeo un 20% más de lo normal). Le siguen otros como “Pechos grandes” (+20%)., “Brasileña” ( +20%), “Dibujos animados” (+17%) y “Pissing” u orinar (15%. A nivel gallego, las búsquedas que destacan por encima de la media nacional son “Vintage” (+23%), “BBW” (+20%) y “Brasilian” (+20%).

Filias y parafilias 
El vocal del Colegio de Psicoxía de Galicia, Eduardo Martínez, explica: “El porno influye en lo gustos de la gente pero, al mismo tiempo, las preferencias de la gente también influyen en que luego se ofrezca nu tipo de porno u otro. Al final y al cabo, el consumir porno es parte de la vida sexual de las personas, que puede ser muy diversa. Entra dentro de lo normal que dentro de un país haya diferencias tan marcadas”. 
En su opinión, las preferencias sexuales tienen que ver sobre todo con lo aprendido. De ahí que las filias sean tan variadas. Sobre eso, hay varios conceptos íntimamente relacionados, advierte el psicólogo. “Una filia y una preferencia es lo mismo. Pero una parafilia sería una preferencia que se sale de lo común, mucho más particular en el terreno sexual, aunque no necesariamente problemática”, explica. 
La cuestión es cuando se entra en el terreno de la perversión. Pero los psicólogos no usan esa palabra nunca. Prefieren emplear el término “trastorno parafílico”, que hace referencia a una conducta sexual muy específica que además está generando problemas importantes a la persona. Por ejemplo, si se vuelve obsesivo solo se puede excitar de estar manera, por lo que no puede mantener relaciones sexuales y esa persona sufre por ello. “Sobre todo, si va asociada o le causa algún tipo de problema”, insiste Martínez. 

Violencia relacionada 
Abundando sobre el tema del sufrimiento, en contra de las constantes alertas de aquellas voces que consideran que la pornografía es una “escuela de la violación” esas escenas no parecen despertar mucho interés. Eso sí, los expertos coinciden en que lo importante es que no se deje ver porno a los menores. José Ramón Silveira, presidente de la Asociación de Psiquiatría de Galicia y facultativo del Hospital de Oza reconoce que “puede llevar a conductas poco naturales por imitación, si el consumidor es inmaduro, pero es que se supone que el porno va a ser visto por gente madura, que sabe distinguir la ficción de la realidad”. 

Por su parte, Martínez coincide en la importancia de recibir una educación sexual. “Si no, es posible que se encuentre con ciertos problemas, pero no necesariamente de violencia, sino también de desconocimiento”. Pero si existe una educación sexual de base que ayuda a entender que la realidad es otra cosa, “no necesariamente tiene que ser problemático”. Lo que determina sobre todo su comportamiento es la educación. “El porno no predispone en sí mismo a la violencia”, insiste.  

Demasiado 
Por otro lado, está la cuestión de cuándo se consume demasiada pornografía. Silveira admite que puede haber casos de adicción, pero que rara vez se ven en el Hospital de Oza, donde él ejerce.

Martínez, por su parte, señala que “eres pornoadicto cuando implica que están sacrificando otras partes de tu vida que deberían funcionar con normalidad”. Por ejemplo, cuando dejas de ir al trabajo o de quedar con los amigos. 

También puede ser un problema si implica un gasto de dinero. “y tú eres consciente de que estás perdiendo el control o cuando directamente genera sufrimiento”. Esa es, señala Silveira, la clave del comportamiento adictivo. Cuando ya no consumes por placer, sino por que no hacerlo te genera sufrimiento.

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