Turismo mantendrá la valla instalada en O Parrote durante más de un mes

La presencia de la valla molesta a muchos coruñeses y turistas porque corta la visión del agua y los barcos | quintana
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Uno de los principales escaparates de la ciudad de cara al turista, el entorno de O Parrote, ofrece una imagen alejada de su habitual amplitud debido al mantenimiento de una peculiar valla de madera y andamios durante más de un mes por la celebración de distintos eventos de ocio. El Consorcio de Turismo y el Ayuntamiento han decidido no retirar la estructura entre el festival SAL y el Street Stunts de deportes urbanos a pesar de que las críticas han empezado a aparecer en las redes sociales y en la calle.
Con los primeros grupos de visitantes llegando a la fachada más conocida de A Coruña –y la previsión de cruceristas para las próximas semanas–, sería lo esperado que la ciudad luciese sus mejores galas. Sin embargo, muchos turistas que pasan por La Marina y O Parrote –e incluso los vecinos, porque el espacio ya un lugar de paseo desde que se le dio más protagonismo al peatón– se están llevando un mal recuerdo por la presencia de una valla de protección que se instaló de manera temporal para evitar accidentes durante el desarrollo del festival Sabores Atlánticos SAL los pasados días 15,16 y 17. El desmontaje de los elementos que se colocaron para la cita acabó relativamente pronto, pero a la ciudadanía le sorprende encontrarse aún hoy con el separador en el cantil casi dos semanas después.

En temporada alta
Preguntadas sobre esta continuidad, fuentes municipales destacaron que la empresa que se hará cargo de la organización del festival Street Stunts Body Extreme A Coruña 2018 les ha pedido que mantengan la estructura hasta el certamen deportivo, que se celebrará los días 20, 21 y 22 de julio. La solicitud llegó aunque en el pliego de condiciones solo se contemplaba la ocupación de la explanada de La Marina. Así el vallado permanecerá más de un mes tapando la visión del agua y los pantalanes en la temporada alta de afluencia de visitantes al municipio, pese a las críticas.
Pasear por la zona demuestra que la crítica también está en la calle porque los viandantes no entienden que si no se acercan mucho al cantil no se puedan ver el agua ni los pantalanes del Náutico con las embarcaciones. El andamiaje es la parte menos ornamental, pues además presenta restos de materiales que se utilizaron antes en obras. En el caso de la madera, esta también tiene ya algunas pintadas.

Turismo mantendrá la valla instalada en O Parrote durante más de un mes