Reportaje | El desafío judicial de Juana Rivas continúa un mes después

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Un mes después de que Juana Rivas retara a la justicia al incumplir la orden de entregar a sus hijos a su expareja, el italiano Francesco Arcuri, el desafío de esta mujer maltratada sigue pendiente del ultimátum dado por la juez que la investiga penalmente para que devuelva a los menores mañana, lunes.
El 26 julio esta vecina de Maracena no se presentó en el Punto de Encuentro Familiar de Granada que un juzgado encargado de asuntos de familia, el de Primera Instancia 3, había fijado como lugar de entrega de los menores al padre, quien días después denunció a la madre por “secuestro” y pidió que fuera detenida.
Transcurrido un mes desde entonces, los hijos de Rivas y Arcuri siguen en paradero desconocido, a pesar de que ella ha manifestado en sus últimas declaraciones a los medios, cuando el pasado martes quedó en libertad provisional tras ser detenida y declarar en el juzgado de guardia, que han estado bien cuidados todo este tiempo.
Desde que Juana regresó en 2016 con sus hijos desde Italia a España y denunció luego a su expareja por maltrato, su lucha personal para proteger y quedarse con los niños mantiene abiertos frentes en varios juzgados por la vía civil y penal, y llegó a la Audiencia de Granada, al Tribunal Supremo y al Constitucional.
Desamparo 
Pese al desamparo que ha encontrado esta madre coraje en todo el ámbito jurídico nacional, por lo que ahora pretende llevar su caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, esta mujer sí ha sumado durante las últimas semanas un amplio apoyo social, especialmente en su pueblo.
El debate sobre el caso de Juana Rivas, sobre la que han llegado a pronunciarse incluso el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la presidenta andaluza, Susana Díaz, se divide entre quienes se ponen del lado de una mujer maltratada en la defensa de sus hijos y aquellos que defienden el estricto cumplimiento de la legalidad.
“Siempre, siempre, aprendí a respetar el Estado de derecho, soy jurista y lo respeto, pero también me enseñaron que una cosa es la legalidad y otra la justicia y si tengo que elegir, elijo la justicia”, resumió la directora del Centro de la Mujer de Maracena, Francisca Granados, tras conocer que el Constitucional no ampararía a Juana Rivas.
Recursos 
Durante este mes de autos, recursos y diligencias, la Fiscalía recordó que Italia es el país competente para dictaminar el futuro de los dos menores y apuntó que el lugar en el que esta madre debía batallar era en la justicia italiana, y no en las ya agotadas vías españolas.
La lucha de esta madre, que permaneció en paradero desconocido como ahora lo están sus hijos, afectó además a su entorno directo, a su familia y personal del Centro de la Mujer que la ha asistido hasta ahora y que tendrán que declarar la próxima semana en calidad de investigados.
Lo harán después de que el Juzgado de Instrucción 2 de Granada, que lleva la causa penal contra Rivas por delitos de sustracción de menores y desobediencia a la justicia, haya citado a la asesora jurídica del Centro de la Mujer de Maracena (Granada), Francisca Granados, a la psicóloga del mismo centro, Teresa Sanz, y a sus familiares hasta el segundo grado de consanguineidad.
Juana Rivas contó este mes, en una carta remitida a los medios, que estaba viviendo una “pesadilla de terror” y apuntó que no sentía estar haciendo “nada malo” al no poder calificarse a su juicio como “rapto” que una mujer huya “del horror para proteger a sus hijos”.
Relató entonces el maltrato al que supuestamente la sometió su expareja y padre de los dos menores, Francesco Arcuri, que ha pedido de manera reiterada que se restablezca la ley para reencontrarse con sus hijos. l

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