El temporal en la costa obliga a cerrar los accesos a las playas

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Los principales arenales coruñeses se cerraron al público durante la tarde de ayer debido al fuerte temporal que azotó la costa y provocó olas de “entre cinco y siete metros” de altura. Pese al adverso meteorológico, por el que los servicios de emergencias activaron la alerta naranja, no hubo que lamentar grandes incidentes en toda la jornada.

Las advertencias de los meteorólogos obligaron ayer a los cuerpos y fuerzas de seguridad a vigilar en todo momento las playas de la ciudad, si bien hasta las 14.00 horas no tuvieron que cortar los accesos a las mismas en previsión de los incidentes que pudiese provocar la pleamar a las 14.29 horas.

A diferencia de otras ocasiones, el temporal tan solo obligó a precintar las bajadas al Orzán y Riazor hasta la discoteca Moon57 pero el Paseo siguió tan concurrido como un día de lluvia cualquiera. Según los responsables del dispositivo especial también se restringió el paso en la zona de las Esclavas y el dique de abrigo, algo que no fue necesario en la remodelada Coraza ante la dificultad para que las olas alcanzaran esa altura.

Aunque el viento sopló con más fuerza que en otras ocasiones tampoco se tomaron medidas especiales en parques y jardines. No obstante, a partir de las 12.00 horas los bomberos comenzaron a recibir llamadas de algunos particulares alertando de “vallas a punto de caer o antenas dañadas por el viento”. Finalmente solo tuvieron que intervenir en uno de los casos, en el que el sistema quedó colgando en un tejado. En Oleiros, Protección Civil cortó al tráfico la avenida de Emilia Pardo Bazán “sobre una hora” por la caída de una parte del tendido eléctrico. Fue requerida la presencia de técnicos de Gas Natural Fenosa pero ninguna vivienda se quedó sin suministro.

Para hoy el servicio de Meteogalicia mantiene activa la alerta naranja por fenómenos costeros, mientras que en tierra habrá nivel amarillo.

El temporal en la costa obliga a cerrar los accesos a las playas