Las detenciones por el caso del fisterrán que apareció degollado son inminentes

Portal del edificio de Fisterra en el que apareció un hombre degollado
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Efectivos de la Policía Judicial de la Guardia Civil investigan las circunstancias de la muerte de un hombre que este jueves apareció degollado en su vivienda de Fisterra. Se trata de I.L.M. que vivía solo y cuyo cadáver fue encontrado tumbado en la sala de estar de su vivienda.
Fuentes próximas al caso han confirmado a Europa Press que el cadáver del hombre, de unos 40 años y con antecedentes por narcotráfico, fue localizado a última hora del jueves en el interior del piso en el que vivía, situado en el edificio Faro de Fisterra, en el número 99 de la calle Escaselas.
Pasadas las 23,00 horas, hasta esta zona se desplazaron múltiples efectivos de la Guardia Civil, así como de otros cuerpos, que procedieron al levantamiento del cadáver e iniciaron la recogida de pruebas. La víctima presentaba una herida de arma blanca en el cuello.
Los vecinos del hombre aseguraron que lo habían visto por última vez el lunes y los investigadores no descartan la posibilidad de que llevase muerto algunos días cuando fue localizado.
Del mismo modo, se analiza la posible vinculación de este caso con el de un hombre, vecino de la misma calle, que el miércoles necesitó asistencia sanitaria por múltiples lesiones. Esta víctima, de 60 años y sin aparente relación con el fallecido, alegó que había sufrido una caída en su domicilio, pero las importantes lesiones que tenía– y que lo mantienen ingresado en el hospital– hacen sospechar que pudo ser víctima de una paliza.
Aunque desde que fue conducido al hospital en la jornada del pasado miércoles el herido permanecía en coma, en la jornada de ayer recuperó la consciencia, y su testimonio puede ser clave para esclarecer tanto el origen de sus lesiones como la muerta violenta de I.L.M.

Sin relación directa
Y es que los investigadores parecen convencidos de que hay una relación indirecta entre ambos casos y que el hombre que permanece ingresado en el hospital habría mentido cuando trató de justificar la gravedad de sus heridas achacándolas a una caída, bien porque el supuesto autor de las mismas le amenazó o bien por una posible relación de parentesco.
Lo que se descarta es cualquier tipo de relación directa entre uno y otro suceso, por más que los domicilios del degollado y de la persona ingresada en el hospital quedan muy cerca. En este último caso se trata de un marinero ya jubilado sin antecedentes de ningún tipo y apreciado por los vecinos. Fue el panadero que le llevaba el pan todos los días quien dio la voz de alarma el pasado miércoles al ver que no había retirado las bolsas de la puerta. Cuando pudieron abrir la misma lo encontraron gravemente herido en el interior, momento en el que dijo haber sufrido una caída.
Rumores no confirmados por la investigación apuntan a que durante la recogida de muestras que ayer continuaron haciendo los agentes, en el domicilio de I.L.M. habrían aparecido restos de sangre de su agresor y que se las habría podido ocasionar el perro que tenía la víctima, que apareció encerrado en un habitación del piso.

Las detenciones por el caso del fisterrán que apareció degollado son inminentes