El Liceo recupera pronto la efectividad en Riazor

Joan Grasas anotó dos de los cinco tantos verdiblancos mónica arcay
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El Liceo puede estar satisfecho con cómo le salieron las cosas ayer en Riazor. Además de recortar puntos con el líder, de superar una complicada situación con las bajas de Marc Coy y César Carballeira (que abrieron las puertas de la convocatoria a Mikel Abeal y Gustavo Lema) y de tener poco tiempo para preparar este partido tras el compromiso del sábado en Lloret, los de Carlos Gil se han recuperado a la primera del tropiezo ante el Alcoy, aquel frustrante empate en su anterior compromiso en casa.
Y todo ello después de un encuentro que no fue nada fácil. Empezando por tener que reajustar el cinco inicial, en el que entraron Grasas y Toni Pérez. La fórmula salió bien, y tanto el catalán como el asturiano anotaron dos goles cada uno, al que hay que sumar el que cerró el marcador, obra de Dava Torres.
En la primera parte fue cuando el Vilafranca creó más problemas. Ya en la jornada anterior, con motivo de la visita del Barcelona a tierras del Penedéz, los de Josep Lluis Delriu habían demostrado que son un rival a tener en cuenta.
Grasas abrió el marcador en el minuto ocho, pero en el quince Marc Vázquez restablecía la igualada. Una de las claves del encuentro fue que Toni Pérez no tardaría en volver a poner a los locales por delante, y con el 2-1 se llegó al descanso.
Pero el encuentro no estaba ni mucho menos resuelto. Estaba claro que iba a ser el partido del catalán y del asturiano. Grasas puso el 3-1 a quince minutos para el final y, poco después, Toni Pérez conseguía el 4-1.
Así que el panorama estaba todavía más claro. Y se puso todavía mejor cuando Dava Torres colocaba el 5-1 en el 44.
Con todo, a pesar de todos los inconvenientes, el Liceo ha vuelto a demostrar que en Riazor está especialmente motivado y con ganas.

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