Las incautaciones por furtivismo aumentaron un 80% el año pasado

La ría de O Burgo fue uno de los lugares en los que aumentaron incautaciones e infracciones | javier alborés
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El furtivismo en el área coruñesa experimentó un incremento durante el año pasado en lo que se refiere tanto a incautaciones como a infracciones.

Las primeras aumentaron en un 80%, mientras que las segundas tuvieron un crecimiento de cerca del 62%. El año pasado se produjeron 1.817 incautaciones en la ría de O Burgo, la parte sur de la ría de Ares-Betanzos y por la costa hasta llegar a Malpica.

Estos incrementos se producen en un año en el que las inspecciones fueron ligeramente inferiores a las del ejercicio anterior, 1.266 por 1.378.

Las incautaciones consisten en las aprehensiones de material, que el año pasado fueron 1.180, mientras que en el ejercicio previo apenas habían superado el millar. En 2018 se contabilizaron 173 infracciones relacionadas con el furtivismo en el área coruñesa, mientras que un año después la cifra aumentó en más de un centenar (280).

Desde la Consellería do Mar, que es la que se encarga de este tipo de actuaciones, explican que el incremento en las incautaciones puede ser explicado en parte por focalizar las inspecciones en la retirada del material a los furtivos que son sorprendidos. De esta manera se trata de erradicar este tipo de prácticas que se dan en toda la costa gallega.


1.542 kilogramos
de pescado y marisco fueron decomisados durante el año pasado en la costa del área de 
A Coruña

Mientras, el mayor volumen de infracciones, a pesar de que descendió el número de inspecciones que se realizaron, se vincula con una mayor efectividad por parte de los agentes que se ocupan de estas tareas.

Las inspecciones se organizan según zonas, épocas del año y especies de mayor relevancia según las necesidades que se van detectando en cada uno de estos aspectos, explican fuentes de la Consellería do Mar. Estas son ejecutadas por el servicio autonómico de guardacostas.

Mientras las incautaciones y las infracciones experimentaron un incremento el año pasado, los decomisos fueron en la otra dirección. Si en 2018 habían sido 207.386 los kilogramos de pescado y marisco que se habían requisado a los pescadores furtivos, el año pasado la cantidad cayó hasta 1.542 kilogramos.

Según la consellería, este descenso, en la misma línea del resto de zonas costeras de la comunidad, se debe a que hace dos años “houbo operacións de magnitude nas que se requisaron grandes cantidades de peixe ou marisco”, de ahí las cifras más altas.

Las incautaciones por furtivismo aumentaron un 80% el año pasado