El tamaño, el color, la forma del nido y su colocación son clave para identificar a la avispa velutina

Tres avispas velutinas muertas | aec
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La Axencia Galega de Emergencias (Axega) presentó ayer cuatro pautas para hacer más sencilla la identificación de la vespa velutina, con el objetivo de facilitar el trabajo de los servicios de intervención para su retirada.
En concreto, los expertos apuntan a la observación del tamaño y el color del insecto, así como de la forma y colocación de los nidos, para diferenciar la avispa que es invasora tanto de la común como de la autóctona vespa cabro.
Antes de proceder a pedir asistencia para la gestión del incidente, la Axega apuesta por obtener, en la medida del posible y siempre sin comprometer la seguridad, una serie de datos de importancia para la identificación de la especie, clasificación y organización de la actuación.
De este modo, y “manteniendo siempre la distancia de seguridad de cinco metros del nido”, se debe observar el tamaño del insecto, si es mayor que la avispa común; y el color, dado que la velutina tiene las patas amarillas y la cabeza y tórax casi negros.
En lo que respecta a los nidos, debe prestarse atención a dos aspectos. Por una parte, su forma, que en el caso de los de las velutinas se semeja la una pera; y, por la otra, a su colocación. En este sentido, será necesario saber si está colgado de un árbol, por ejemplo, y que tipo de especie arbórea es, así como a que altura, aproximadamente.
Recoger toda esta información será de gran ayuda para los equipos de intervención, ya que facilitará la planificación de la retirada de los nidos. Una vez que se disponga de los datos necesarios, se puede llamar al teléfono de la Xunta 012 para avisar de la presencia del nido, o al número único de atención a las emergencias 112 siempre y cuando su localización suponga un riesgo para personas alérgicas, enfermos o menores.

Última muerte
El último fallecimiento por la picadura de velutina en Galicia sucedió en el mes de julio. Efectivos de Bomberos que intervinieron en el caso del octogenario que falleció en la parroquia de Santa María, en el municipio pontevedrés de O Porriño, confirmaron que el ataque fue realizado por velutinas. En este caso, el nido era de tamaño pequeño y estaba en un pequeño galpón, concretamente a ras de suelo y metido dentro de un bloque de esta edificación. Así, tuvieron que intervenir para neutralizar el nido con insecticida y sellarlo.
Fuentes municipales, aunque inicialmente no plantearon que la picadura fuese de una avispa asiática, coincidieron posteriormente en que “parece que sí” se trata de tal especie. En todo caso, se inclinan por situar la causa de la muerte en la reacción alérgica que la víctima sufría a las picaduras de estos insectos. En este sentido, indicaron que el varón ya había sufrido antes reacciones alérgicas ante otras picaduras. l

El tamaño, el color, la forma del nido y su colocación son clave para identificar a la avispa velutina