El placer de ir de compras sin salir del barrio

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El Ideal Gallego-007

el comercio de proximidad

Pocos barrios pueden presumir de un tejido comercial y de servicios tan completo como el de Os Mallos, donde se puede adquirir prácticamente de todo sin necesidad de desplazarse fuera del distrito. La extensa variedad de productos y el trato familiar y cercano que ofrecen los profesionales que atienden al público convierten la experiencia de la compra en un acto distendido y relajado, como una conversación entre vecinos. Y es que en Os Mallos se puede adquirir desde un tornillo hasta un coche, desde una barra de pan hasta el cátering de un banquete, desde un alfiler hasta un diamante. También se puede ir al podólogo, al fisioterapeuta, al abogado...

redacción > a coruña


  El barrio de Os Mallos inició su andadura en la segunda mitad de la década de los 50. Nació como un distrito eminentemente obrero, donde se instalaron personas procedentes de otras áreas populares de la ciudad –como Santa Lucía, As Atochas, A Gaiteira etcétera– y familias que llegaron desde poblaciones rurales para trabajar en A Coruña.
En la décadas de los 80 y 90 el área fue ganando población, ya no sólo trabajadora sino también burguesa, profesionales como médicos, abogados y toda clase de trabajadores cualificados, que se instalaron fundamentalmente en las edificaciones más próximas a la ronda de Nelle. Muchas de las antiguas casas unifamiliares fueron restauradas o sustituidas por otras nuevas, unas coquetas edificaciones muy cotizadas, que confieren un carácter muy agradable a esa zona.

Expansión > Coincidiendo con la etapa del auge inmobiliario, el barrio fue expandiéndose, sobre todo por la parte de la avenida de Arteixo, donde se construyó el nuevo centro de Salud, el Centro Cívico y numerosos edificios de viviendas.
A día de hoy Os Mallos es un distrito con mucho movimiento y que diariamente atraviesan, ya sea a pie o en coche decenas de miles de personas. Conserva su carácter popular con el toque de color que pone la población inmigrante, que convive en plena armonía con los vecinos de toda la vida y con quienes, como ellos, se han incorporado más tarde.
El comercio mallés es un reflejo de la historia y de la idiosincrasia de la zona. A día de hoy todavía es posible encontrar establecimientos con solera, que han nacido en la primera época del barrio y que han ido haciendo historia con él a través de las generaciones. Algunos mantienen su aspecto original. Otros han sufrido reformas o incluso traslados a nuevos locales, pero conservando la esencia del negocio familiar, todos ellos son muy apreciados por los vecinos, especialmente por los que han vivido una gran parte de sus vidas en este distrito, porque estos negocios forman parte de sus vivencias, en muchos casos incluso de infancia.
También se pueden encontrar establecimientos mucho más recientes, fruto de la iniciativa de jóvenes emprendedores que conviven con las grandes superficies comerciales, una gran parte de las cuales están emplazadas no muy lejos de la zona. Ellos juegan la baza de la profesionalidad y de la proximidad con los vecinos, un aspecto que la gente del barrio agradece, porque sabe que en cada comercio encontrará un trato sencillo y cercano, el asesoramiento que necesite y un servicio muy eficiente.
En cuanto a los sectores con mayor representación, es difícil precisarlo, porque en O Mallos hay establecimientos de todo tipo. Por ejemplo, en el apartado de la moda, se pueden encontrar desde boutiques a tiendas de pronto moda, pasando por comercios tradicionales de confección, sin olvidar las zapaterías ni los numerosos negocios de complementos ni las imprescindibles mercerías.
También el sector de la joyería está muy representado, tanto por establecimientos jóvenes como por otros de gran tradición. Lo mismo ocurre con la alimentación, dado que pescaderías, carnicerías, fruterías, panaderías, confiterías y tiendas de ultramarinos e incluso de delicatessen se reparten por el barrio ofreciendo viandas de calidad.
A ellos se unen concesionarios de coches, establecimientos dedicados a los niños, herboristerías, comercios de retales, ópticas, textil hogar, regalos, decoración, iluminación, electricidad, electrodomésticos, bicicletas, fotografía, librerías, papelerías, ferreterías, mueblerías y un largo etcétera.
Por lo que se refiere a los servicios: peluquerías y centros de estética, zapateros, arreglos de ropa, centros de planchado, dentistas, podólogos, fisioterapeutas, talleres de coches, agencias de viajes, inmobiliarias...


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