Un once (de)pendiente del ‘12’

Florin Andone y Sidnei Rechel, durante el entrenamiento matinal que la plantilla deportivista realizó ayer en Abegondo mónica arcay


De cara a un partido de máxima trascendencia como el de mañana frente al Sporting de Gijón, el cuerpo técnico planea, lógicamente, poner toda la carne en el asador.
Gaizka Garitano sopesa los riesgos de alinear de inicio a uno de sus puntales, el brasileño Sidnei, que ultima su recuperación de una lesión muscular.
El ‘12’ está siendo mantenido entre algodones a lo largo de la semana por los preparadores físicos blanquiazules y ayer mismo completó al mismo ritmo la sesión programada.
Sin embargo los galenos deportivistas todavía no le han concedido el alta médica —están pendientes de hacerlo quizás hoy en función de sus sensaciones— y su presencia en la convocatoria para enfrentarse al Sporting es toda una incógnita.
El Deportivo precisa de los tres puntos como agua de mayo ante los de Abelardo Fernández y podría forzar al zaguero; en caso de recaída tendría quince días de recuperación antes del compromiso del Camp Nou, donde sobre el papel podría ser un poco más prescindible antes del derbi gallego.
Si el míster Garitano considerase que todavía no está para competir, el central tendría mucho más tiempo para optimizar su puesta a punto de cara a los dos próximos salidas a Barcelona y Vigo pero el club perdería mañana una pieza clave en su engranaje defensivo. De este modo Sidnei se resguardaría de una hipotética recaída más grave.
En cualquier caso, el último día de actividad física de hoy en Abegondo a las 10.30 horas definirá si está o no disponible para actuar este fin de semana.
En lo tocante al entrenamiento en sí, la plantilla blanquiazul se ejercitó por espacio de una hora y diez minutos a un ritmo elevado.
Después del pertinente calentamiento y de unos rondos, los jugadores llevaron a cabo un partidillo de posesión y una pachanga de acoplamiento once contra once, en la que Garitano movió dos onces en principio poco reveladores de sus intenciones de cara a la contienda con el Sporting de Gijón. El holandés Ryan Babel, día a día, evidencia una mejoría física ostensible.
Después de media hora de partido, el míster envió a parte de sus pupilos a los vestuarios; los especialistas en el balón parado y los cabeceadores natos se quedaron en el campo II durante un cuarto de hora perfeccionando los lances de estrategia.
Los únicos dos futbolistas que no tomaron parte en el penúltimo entrenamiento semanal fueron los lesionados Carles Gil —con una rotura fibrilar— y Joselu —aquejado de un esguince grado II-III en su rodilla—.

Un once (de)pendiente del ‘12’

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