La Cocina Económica advierte de que la demanda ya supera las peores cifras de la crisis de 2008

La calle Socorro, donde se encuentra la Cocina Económica, hace honor a su nombre | quintana
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La cuesta de enero se ha convertido en una verdadera escalada para muchos vecinos de A Coruña, que tienen que recurrir a las instituciones benéficas para poder sobrevivir día a día. Jacinto Torres Fraga, presidente de la Cocina Económica, destacó esta semana la gran demanda que está teniendo que atender a entidad a cuya cabeza se encuentra. “Ya estamos peor que en la crisis de 2008 y el mes de enero va a ser durísimo y el mes de febrero, más”, advirtió.

Uno de los motivos de esta predicción, según comentó, es el aumento del recibo de la luz. “La gente si no tiene para pagar e alquiler de la casa ¿Cómo va a pagar la luz?”, se preguntó Torres durante una comparecencia pública en el Ayuntamiento, donde agradeció los más de 2.000 euros recaudados por la Concejalía de Deportes con la organización de la San Silvestre.

Este dinero es muy necesario. “Acabo de venir de la cola de la calle Socorro y había 180 personas. Todos los días me desayuno con el mismo problema: la autorización de tantas raciones”, confiesa Torres. En un solo día dieron de comer a 1.500 personas, 1.500 raciones que se distribuyen los distintos puntos de recogida dispersos por la ciudad. En el emblemático local de la calle Socorro se reparten en un día 380 raciones, en la Sagrada Familia más de 700, en O Birloque más de 300, y en O Castrillón, más de 170. Torres denunció que la crisis está golpeando de forma especialmente dura a la población inmigrante. “Casi todos los que acuden son hispanos”, señaló.

En esa cola se mezclan “gente harapienta con gente muy bien vestida” pero los motivos que les llevan hasta allí son los mismos. “Nos dicen ‘No tengo dinero, no me llega para dar de comer a mis hijos’ y yo les digo ‘mira, yo te doy la comida y tú ahorra ese dinero para poder pagar el alquiler. Otra solución no tengo’”, explica.

Provisiones para un año

El presidente de la Cocina Económica lamentó no disponer de más fondos, y puso como ejemplo al empresario filántropo que durante estas pasadas fiestas repartió miles de cestas de alimentos. .”Fue un capricho de la mujer, pero él no lo hizo obligado”, recalcó. Fraga expresó el orgullo que le inspiraba el carácter solidario de sus vecinos. “Se han volcado, caramente, con la Cocina Económica, se han volcado”, repitió. A día de hoy, y gracias a las donaciones, esta institución cuenta con suficientes suministros para resistir todo el año. “La mitad de todo lo que se encuentra en los almacenes del Banco de Alimentos está a nuestra disposición”, destacó, aunque añadió que en momentos puntuales, permite que parte de la comida almacenada sea entregada a otras instituciones que lo necesitan. “Para eso existe el Banco de Alimentos”, hizo ver.

En el acto del viernes se puso de relieve la coordinación entre la Cocina Económica y el Ayuntamiento, así como con el Club Deportivo Rialto, que también participó en la organización de la San Silvestre. La edil de Deportes, Mónica Martínez. destacó que este año, por la pandemia, no confiaban en superar los mil participantes, pero fueron 1.850 los corredores que adquirieron una camiseta para participar por su cuenta en esta prueba virtual. La mayoría, mujeres.

Además, hubo donaciones particulares de 545 kilos de alimentos, 70 quilos de roscones de  Tahonas Debén, 200 paquetes con regalos de Gadis y 2.800 bebidas distribuidas por Coca-Cola.

La Cocina Económica advierte de que la demanda ya supera las peores cifras de la crisis de 2008