Casi mil personas desafían a la lluvia para exigir que se retire el ERE de Alcoa

Al ritmo de las bombas de palenque y bajo el humo de las bengalas, los trabajadores de Alcoa marcharon hasta la Delegación del Gobierno | patricia g. fraga
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No fue una manifestación multitudinaria como la del sábado día 20, cuando seis mil personas realizaron el mismo recorrido, pero aún así, más de 850 personas soportaron la lluvia y el frío para exigir que se retire el ERE que amenaza los casi 400 empleos de la planta de Alcoa, así como una solución para el mercado eléctrico español, que compromete la viabilidad de la fábrica de aluminio. El presidente del comité, Juan Carlos López Corbacho, manifestó que esta protesta es como “un bloque de 90 megavatios para nosotros, que hace tiempo que no teníamos, un chute de energía después de casi quince días de protestas. Nos vamos a acostar hoy con las pilas cargadas”.
La marcha había salido a las cinco y media de la tarde desde la sede de Alcoa, en la carretera de Baños de Arteixo, después de una quema de neumáticos, como vienen haciendo los trabajadores en los últimos días. Fueron los obreros los que marcharon desde la planta en solitario, vestidos con la ropa de trabajo, y precedidos por el estampido de las bombas de palenque y de las sirenas y por las luces de las bengalas, a través de la avenida de Arteixo hasta la ronda de Nelle, por donde bajaron hasta Cuatro Caminos y la plaza de A Palloza.
Cascos contra el pavimento 
Allí les esperaban sus familiares y simpatizantes. Entre ellos se encontraban trabajadores de FerroAtlántica y un grupo de bomberos que corearon los cánticos que exigían una solución para el actual mercado de energía y denunciaban a los yanquis (Alcoa es una multinacional americana) por abandonar una fábrica que no solo les ha dado beneficios, sino mil millones de euros en subvenciones a través de la subasta de interrumpibilidad, en los últimos años, según Industria. A la cabeza de la protesta marchaban unos niños de corta edad, hijos de los obreros, sosteniendo una pancarta en la que se podía leer “Nos deixan sin futuro”. Una vez frente a la Delegación del Gobierno, los trabajadores hincaron la rodilla para golpear con sus cascos el pavimento. Tras este acto, el comité se reunió con el delegado del Gobierno, Javier Losada, mientras la protesta continuaba en el exterior. Los manifestantes cortaron de esta manera Linares Rivas por lo menos hasta las ocho menos cuarto de la noche, cuando se dio por concluida la reunión. 
Hasta ese momento, el tráfico se vio bastante afectado por la protesta, según fuentes de la Policía Local. Ya la presencia de los trabajadores en la avenida de Arteixo obligó a desviar el tráfico hacia la Ronda de Outeiro, y cuando llegaron a Linares Rivas el corte provocó un embotellamiento en Alfonso Molina hasta Ponte da Pedra.
Acciones 
Tras las jornada de ayer, se ignora cuál será la siguiente protesta del colectivo de trabajadores de Alcoa, que recibieron hace quince días la noticia, a través de una videoconferencia, de que la multinacional americana cerraba la planta alegando problemas estructurales, algo que los trabajadores han negado siempre.
Un piquete se mantiene a la entrada de la planta para impedir que salga ningún camión cargado de aluminio primario, que es el producto que elabora la fábrica a partir de la alúmina. Corbacho había manifestado que la actividad seguiría en todo momento, con “la calidad y la seguridad” habituales, pero que el material no saldría por considerar que realmente pertenece a los trabajadores, y no a una empresa, Alcoa, que asegura que nunca ha invertido en las instalaciones. También han abierto una cuenta en Change.org.

Casi mil personas desafían a la lluvia para exigir que se retire el ERE de Alcoa