Aburrimiento y tablas en un choque soso en O Roxo

julio bayo (i) protege el balón ante la presión de justino patricia g. fraga

Cerceda y Racing Villalbés se van de vacaciones tras completar un partido aburrido en el que se propusieron firmar tablas y no arriesgar lo más mínimo por conseguir los tres puntos. La ausencia de ocasiones a lo largo de los noventa minutos provocó el bostezo general de la grada de O Roxo en la tarde de ayer.

La primera parte, con respeto máximo entre los jugadores de ambos conjuntos, no registró acciones peligrosas en ninguna de las dos áreas. Darío, portero del Cerceda; y José Ángel, guardameta del Racing Villalbés, disfrutaron de una tarde tranquila en cuanto a trabajo individual y de protagonismo.

Pocos dudaban de que el 0-0 con el que arrancó el duelo campearía en el marcador cuando ambos equipos se dirigiesen a los vestuarios en el tiempo de descanso.

En el segundo período tanto unos como otros se animaron un poco más y se presentaron en las inmediaciones de las áreas con cierta intención de romper las tablas iniciales.

En el minuto 52, el portero local Darío se vio obligado a intervenir de forma muy eficiente para evitar el gol visitante. Poco después, el central del Cerceda Aitor Díaz tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado con un esguince de tobillo.

Quique Cubas, el jugador más adelantado del Cerceda ayer tras estar ausente por sanción la semana anterior, disfrutó de la mejor opción en el equipo de José Luis Lemos. Tampoco estuvo acertado.

Un golpe franco directo botado por Pablo Vivero a falta de cinco minutos para el final provocó un susto general en la grada de O Roxo ya que el esférico salió muy cerca del palo izquierdo del marco defendido por Darío. Al final, 0-0, reparto de puntos y aburrimiento total en el partido de despedida de 2012 de Cerceda y Villalbés.

Aburrimiento y tablas en un choque soso en O Roxo

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