Viñetas desde o Atlántico traerá a sus primeros invitados ya consagrados

Una de las formas de acercar el cómic al público general es a través de las figuras de cartón piedra | quintana
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A sus 21 años, el salón de cómic Viñetas desde o Atlántico volverá la vista atrás para sacar a ventilar nombres que en su día se acercaron al Kiosco en calidad de noveles y hoy son figuras. El director del festival, Miguelanxo Prado, señala que muchos se pasaron con su primer libro: “Hoxe son xente consagrada y aunque una de las premisas de la cita es no repetir autores, en esta edición la segunda vez confirmará el ojo de Prado a la hora de oler talentos. Será una especie de “revival”, donde los veteranos compartirán protagonismo con otros que se estrenarán sobre los escenarios de siempre.
El Kiosco Alfonso seguirá siendo epicentro con Palexco, el hall de María Pita y la casa de cultura Salvador de Madariaga como otras brazos del evento donde se distribuirán las distintas propuestas expositivas. El coordinador confirma que habrá talleres infantiles y de iniciación, la feria del cómic y las firmas y conferencias con las que tanto éxito cosechan. Y es que la cercanía de los autores es un plus en un formato que nació para dirigirse al gran público y hacerle ver que el género vale tanto para contar un drama como para ser divertimento. Contaba Prado el año pasado por el veinte aniversario que primero pensó en las instituciones que le daban alas y después en ellos, los curiosos que hoy hacen posible que Viñetas sea “respetado” y cause envidia entre los directores de otros de su especie.
En este agosto, seguirán con su esquema habitual. Se aumentarán las presentaciones editoriales, “algo que sempre é bo”. Sin revelar el nombre, aseguró que uno de los protagonistas del cartel gustará mucho a propios y extraños del tebeo: “Terá un punto de nostalxia”.
En cuanto al momento por el que pasa el cómic, el dibujante señala que la ecuación no cambia: “Cada vez hai máis xente facendo Banda Deseñada e de xeito máis variado”. Sin embargo, echa en falta una infraestructura que avale todo el talento. La producción es muy limitada porque de los dos millones de gallegos que pasan páginas en sus horas libres, la proporción que se alimenta de viñetas es mínima y ante estos resultados de venta, las editoriales “non poden pensar en viaxar e facer viable un proxecto con este mercado”. Prado apuesta por los productos compartidos, coediciones que le darían vida a todo el conglomerado de lápices que pintan país y de qué forma. l

Viñetas desde o Atlántico traerá a sus primeros invitados ya consagrados