Izar las velas por ocio, ilusión y pasión por el mar

Les encanta el mar. Esta es la razón porque los usuarios de Aspronaga deciden cada sábado, desde que comenzó el mes de mayo, levantarse con la ilusión de ir a navegar. Y esta experiencia se volvió a repetir ayer.


Suelen llegar a las diez y media de la mañana al Real Club Náutico con todo dispuesto para recibir una clase teórica en la Escuela de Vela. Una clase que consiste en ampliar sus conocimientos sobre variedad de temas relacionados con el mar, como pueden ser la meteorología o las partes del barco o de las regatas. Al finalizar, tras adquirir nuevos conceptos, se lanzan a la aventura práctica. Cambio en los vestuarios para bajar ya a la plataforma donde escoger sus chalecos y bajar las embarcaciones hacia el agua, para comenzar la hazaña de izar las velas y disfrutar de la actividad durante las casi dos horas que dura.


Caras de felicidad, ilusión y muchas ganas de aprender. Eso es lo que transmiten en las clases y a la hora de trabajar en equipo dentro del barco. Algunos de los participantes aseguran que ya llevaban varios años repitiendo la experiencia, porque que engancha, reconocen, y porque el mar relaja.


“Puedes manejar el timón y de alguna manera te crees que eres importante. Porque llevas a pasajeros y no es ninguna broma”, aseguraba uno de los participantes de la experiencia marítima. A lo que se une que es una experiencia de equipo, de ayuda y de hacer piña a la que acuden como parte de su ocio porque ellos deciden qué hacer en su tiempo libre sin sentirse forzados a acudir. Una libertad extensible a la sociedad. Paciencia, calma y un sinfín de cualidades se pueden adquirir a la hora de participar en este tipo de actividades.

Actividades necesarias
El presidente de la Escuela, Francisco Javier Pérez Lafuente “Chuco”, cuenta que se trata de un convenio con Emalcsa con el fin “de hacer bautismos y actividades relacionadas con el mundo de la vela” para diferentes asociaciones, como en este caso Aspronaga. Primeramente, explica, que hay charlas por los diferentes centros para informar del programa, para pasar en el mes de marzo a comenzar con los bautismos y ya desde mayo hasta el mes de julio se imparten los sábados cursos de vela.

Al mismo tiempo, asegura que “la dinámica del grupo la controlan y son muy interactivos. Eso es lo que buscamos”.

Izar las velas por ocio, ilusión y pasión por el mar

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