Langosteira recibe ya cada semana al menos un barco para repostar combustible

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Desde que el Puerto apostó el mes pasado para el suministro de combustible entre buques en la dársena de Langosteira, esta práctica se ha convertido ya en un negocio habitual en el muelle exterior. A lo largo del mes de diciembre se ha logrado alcanzar una media de un barco a la semana que entra en la bahía para repostar combustible a través del buque “Monte Arucas”, de Ferrol.
Aunque la primera vez en que se llevó a cabo una operación de este tipo fue en agosto con el “Korsaro”, no fue hasta diciembre en que se volvió a ejecutar, pero desde entonces no se ha dejado de repetir. Del 2 al 3 de diciembre estuvo el “Mar Colorado”, el 12 el “Siegedijk”, el 16 el “Pamir” y el 22 el “BBC Winter”. Todos ellos, con un mismo fin, repostar combustible para continuar su travesía por Europa. En lo que va de año no se ha detenido este tráfico. Los días 3 y 5 de enero se registraron nuevas entradas en el Puerto Exterior, a pesar del temporal y ayer mismo se repetía la operación. Esta vez fue el “Cape Canary” el receptor de combustible. Se trata de un gran mercante tipo “bulk carrier” que llega a medir 292 metros de eslora y que opera para la compañía dedicada al carbón en Colombia Drummond.
En total, han sido ocho barcos que repostaron entre 200 y 400 toneladas cada uno, sin ni siquiera atracar en la bahía. Este proceso se lleva a cabo en fondeo gracias al “Monte Arucas”, una gabarra a la que hace años se conocía como “Urania Mella” y que tenía contratada Salvamento Marítimo para la lucha anticontaminación. Ahora, ha sido adecuada para el abastecimiento de gasolina en el mar a otros barcos. Es lo que se conoce como “bunkering”.
Esta acción, que también se iba a llevar a cabo en la ría de Ferrol, causó una gran polémica en la ciudad vecina y finalmente nunca se llegó a practicar. Sí, en cambio, en Langosteira, lo que evita a los barcos tener que atracar en las islas Canarias o en Gibraltar, como hasta ahora y perder varios días en el desvío. n

Langosteira recibe ya cada semana al menos un barco para repostar combustible