Manuel Soto | “La gente en A Coruña tiró la toalla: dijo ‘esto no sirve para nada’ y dejó de separar la basura”

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Manuel Soto, catedrático de Ingeniería Química, es director de la Oficina de Medio Ambiente (OMA), que se encarga de la gestión y la sensibilización ambiental de la comunidad universitaria y, en la medida en la que existe la opción, colabora con la sociedad interesada en la protección del medio ambiente. La labor docente de Soto se centra en el tratamiento de residuos y aguas, y en el uso de tecnologías limpias, pero también investiga en técnicas como el compostaje y la fitodepuración del agua.

En los últimos meses se ha hablado mucho de los problema medioambientales de las ciudades ¿Como está A Coruña?
A Coruña sufre un déficit muy grande de urbanismo, acumulado de las últimas tres décadas, o de las cuatro. No se avanzó en peatonalización, en modelo de transporte... Así que está peor que Santiago, que Pontevedra. Ahí hay un déficit muy grande. 

¿Qué me dice de la depuradora?
La depuradora entró en servicio en cuatro o cinco años. Se adoptó hace dos años de la ordenanza del suministro del agua que tiene una mejora. Ahora hay un tratamiento, lo que es un avance en la tarifa del agua, un elemento importante que se va a tener que traducir en una reducción del consumo. Pero a ver si se va traduciendo en otras políticas. 

¿Cuál es el principal problema medioambiental de A Coruña?
El ligado al modelo de ciudad, ligado a la movilidad de la gente: el transporte es el principal problema. Porque ahí tenemos el principal consumo de energía. Habría que avanzar también en el consumo doméstico e industrial de energía, pero por encima, está el modelo de transporte. 
De la calidad del aire por el tráfico se habló mucho en los últimos meses, sobre todo por Madrid...
A Coruña es una península y cualquier emisión se diluye muy rápidamente. A veces hay problemas pero la calidad del aire en general no es problemática, comparada con Madrid.

¿Entonces no hay que preocuparse? 
Sí porque aunque el aire esté más o menos limpio, estamos consumiendo ingentes cantidades de energía. Eso no es sostenible. Y a nivel global si estamos emitiendo CO2. Es un problema mundial.

Las ciudades pequeñas no suelen tener esos problemas.
Pero hay que tener en cuenta que los problemas de medio ambiente son de sostenibilidad y por lo tanto, de futuro. No podemos seguir gastando agua y la reutilización no se ha abordado.

Si el modelo de transporte no se ha cambiado ¿Qué ha hecho el Gobierno local en medio ambiente? 
No es fácil decirlo. Creo que hay una línea de concienciación ciudadana importante. Como profesional, creo que hay más cuestiones importantes planteadas que logros del Gobierno local, en este momento.
 
¿Por ejemplo?
Ahí está el tema del transporte, que está buscando la sostenibilidad, aunque aún tiene que empezar a arrancar. Los planes de bicicleta son muy importantes. El plan de ordenación del espacio público es también muy importante. Si no se va por ahí, no se van a ver soluciones a corto plazo.

Pero el plan ya se había planteado antes, por el PSOE.
Es cierto que aunque el plan de movilidad ha cambiado algo, sigue planteando la división por manzanas quedó en suspenso. Ahora se está retomando, aunque las cosas van demasiado lentas. 

El saneamiento de la ría de O Burgo, por ejemplo, no parece que se concrete.
Ahí hay que mover ficha. Hay cierta controversia porque quieren confinar parte de los lodos en unos márgenes de la ría, que es una zona productiva y urbanizar otra zona que no se debería. Pero ahora no puede quedar sin presupuestar y sin fecha. 
 
La mayor parte del presupuesto de Medio Ambiente se lo lleva la gestión de residuos. 
En residuos, sé que existe toda la sensibilidad. Es verdad que la recogida selectiva de la basura sigue fallando, pero sé que el Ayuntamiento está en eso: se acaba de presentar el nuevo modelo de recogida selectiva de residuos pero todavía no se ha acordado.  

Pero el reciclaje en Nostián siempre ha tenido problemas desde sus inicios, ¿no es así? 
Nostián fue una planta de biodigestión pionera (fue la primera de España) y toda la información indica que están funcionando plenamente. Actualmente, se recupera cinco veces más materia reciclable en Nostián que en Sogama gracias a las mejoras que se fueron introduciendo en los últimos años. 

Pero se reciclaba muy poco. Los vasos de rechazo están llenos.
Duplica la media gallega pero quintuplica la de Sogama, que afecta al 80% de la población gallega. Mejoró mucho en el tema de la recuperación de envases, y en los biodigestores para la producción eléctrica. En recuperación de materiales reciclables (vidrio, acero, aluminio, cartón) está por encima de la media. Estamos en el 20%-30% de recogida de papel y del 45%-50% de vidrio. Deberíamos aumentar estas cifras, porque le cuesta más al ayuntamiento cada vez que se introduce la basura en los contenedores que no le corresponden.

Entonces, ¿Nostián funciona? 
Nostián funciona. Debería mejorar, y sobre todo queda pendiente comunicar a la opinión pública esa mejora y la importancia de la participación pública, porque la gente tiró la toalla: dijo “esto no sirve para nada” y dejó de separar la basura.
 
¿Cómo sabe eso? 
Nosotros, con los alumnos de clase, veníamos haciendo la caracterización de lo que se recogía en los contenedores. Al principio, los niveles eran buenos en los años 2001 y 2002, pero luego, durante los años 2005 y 2006, se fue deteriorando. 
¿A qué lo achaca?.
El estado de la opinión pública por los problemas que tenía la planta y que trascendían por encima del objetivo común, los conflictos entre la planta y el Ayuntamiento, la falta de unanimidad política para defender la planta en la oposición... Tuvo un peso importante. 

¿Muy grave?.
Se está recogiendo la misma cantidad de los iglús de vidrio y de papel que hace un decenio. Eso quiere decir que en los últimos diez años no hubo ningún avance en lo que es la participación ciudadana. Y en el contenedor verde fue para atrás.

¿Y fue por falta de colaboración ciudadana?
Es falta de voluntad por una parte, pero por falta de información y por desánimo. Pero los reciclajes como papel y cartón, que no dependen de Nostián, tiene una calidad muy buena, superior al 95%, que permite segregarlo. Y por eso el papel no lo pagamos, el Ayuntamiento recibe de los envasadores una cantidad. Si va a la materia orgánica, hay que pagar por tratarlo. Y de eso la mayoría no es consciente. Y si no colaboramos la tasa de basura aumenta.

¿Pero la desconfianza del coruñés tenía fundamento, o no?.
Con el desastre de Nostián de estos años hubo esa polémica. Se tenía que pagar más por la ineficiencia, pero la planta se ha recuperado. En 2010, con los primeros cambios técnicos, hubo un aumento del reciclaje, pero nos queda la materia orgánica. 

¿Cuál es entonces el problema?.
La calidad del compost sigue siendo baja y tiene el desafío de abrir una línea de compostaje de fracción orgánica recogida selectivamente. Hay zonas en las que se separa con buena calidad, pero no se trabaja con ellas por separado.

¿Fue siempre así?
El desafío es descubrir cómo pueden mejorar la separación en origen. Podrían ir seleccionando aquellas líneas de recogida que tengan mejor calidad y compostarlas por separado. La concejala (María García) dijo que trabajarían en ello, y sería muy importante.

Manuel Soto | “La gente en A Coruña tiró la toalla: dijo ‘esto no sirve para nada’ y dejó de separar la basura”