La Xunta vigila más de 200 obsequios a altos cargos y personal desde 2014

El abanico de los regalos que han llegado al Parlamento de Galicia desde 2009 es amplio y variado | archivo ec
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La lupa de la Administración gallega se detuvo, en los últimos tres años y medio, en más de 200 regalos que fueron notificados por altos cargos –en su mayor parte– y personal del sector público autonómico. En 44 casos se estimó que el valor igualaba o superaba los 90 euros y, de ellos, la mayoría (el 75%) fueron integrados en el patrimonio de la Xunta; otros fueron devueltos o donados al Banco de Alimentos de Santiago.
El código ético que determina los pasos a dar fue aprobado en el año 2014. El presidente, Alberto Núñez Feijóo, lo había anunciado en pleno auge de la operación “Pokémon” y otros casos de supuesta corrupción. En el marco del sumario de la “Pokémon”, precisamente, se habían hecho públicos listados de regalos de la empresa Vendex a cargos de distintos colores políticos, con gran repercusión mediática y social.

En este escenario, la Xunta decidió implantar una norma que prohíbe formalmente aceptar “regalos o dádivas” a sus cargos, pero consiente agasajos bajo la fórmula de “muestras de cortesía o atenciones protocolarias”, al entender que entran dentro de los usos y costumbres habituales, siempre que su valor no exceda los 90 euros.
El departamento de Vicepresidencia de la Xunta concretó que, desde la aprobación del código y hasta el pasado 31 de diciembre, la Dirección Xeral de Avaliación e Reforma Administrativa tramitó 206 expedientes relativos al régimen aplicable a las muestras de cortesía y atenciones protocolarias. De ellos, 50 se registraron en el año 2014, 95 en 2015, 37 en 2016 y 24 en 2017; y también se resolvió sobre dos dudas de interpretación suscitadas en aplicación del código ético institucional.
Fuentes de la Xunta señalaron que, entre los regalos habituales, están las figuras de cerámica o libros de carácter institucional que, por su encuadernación y características, pueden alcanzar precios elevados. En total, 195 de los agasajos fueron notificados por miembros del Gobierno o personal al servicio de la Administración autonómica, los otros 11 supuestos se corresponden con obsequios notificados por personal de entidades del sector público autonómico.
De los 206 regalos, 195 fueron a personal que tiene la condición de alto cargo, seis a personal funcionario y cinco a personal eventual. El origen fue en 150 casos de particulares y empresas –un 73 por ciento–, y el resto (56), de entidades públicas.

Destino
En la mayor parte de los obsequios (139) se constató un valor inferior a los 90 euros, límite a partir del que dejan de estimarse como muestras de cortesía y atenciones protocolarias, por lo que la Dirección Xeral de Avaliación e Reforma Administrativa acordó que es al receptor del regalo a quien le corresponde la gestión de su destino.
Excepcionalmente, dos de los regalos, pese no alcanzar ese valor, fueron integrados en el Patrimonio de la comunidad, por señalar el receptor que “fueran a la Xunta”. Con respecto a 44 de los obsequios, se ha estimado que su valor es igual o supera los 90 euros. Su mayoría, el 75 por ciento, fueron integrados en el Patrimonio de la Xunta, y otros fueron devueltos o donados al Banco de Alimentos de Santiago.

La Xunta vigila más de 200 obsequios a altos cargos y personal desde 2014