Las fuerzas del orden coordinarán los controles para extremar la vigilancia perimetral

La Policía Local de Culleredo realizó controles en el acceso al municipio por el puente de O Burgo | Javier Alborés
|

Las nuevas restricciones suponen un reto de coordinación para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, que tienen por delante la difícil tarea de hacer realidad el confinamiento entre municipios. De momento, las jefaturas de la Policía Local de los distintos municipios están tratando de coordinarse con la Guardia Civil y la Policía Nacional para mejorar su efectividad pero no se mejorará la vigilancia hasta pasado el fin de semana. De hecho, ayer no hubo ningún dispositivo extraordinario en los principales accesos.

“El problema es que si en Arteixo se monta un dispositivo y en A Coruña otro al mismo tiempo, lo que tenemos es que se solapan, el tráfico se paraliza y desperdiciamos recursos”, señalan fuentes cercanas. Así que, de momento, cada uno realizará la guerra por su cuenta: en el caso del Instituto Armado, son las patrullas ordinarias las que tienen que velar por el cumplimiento de las restricciones cada una en su zona asignada, dentro de su turno de vigilancia habitual. A partir del lunes, se podrá estrechar el cerco con los infractores, aprovechando que se incorporarán gran parte de los agentes que tomaron vacaciones por Navidad.

La  alcaldesa, Inés Rey, destacó la implicación municipal como autoridad sanitaria: “La Policía Local seguirá intensificando los controles en las zonas donde se pueda prever que pueda haber algún tipo de incumplimiento”. Rey destacó el rigor con el que se castigará las conductas irresponsables: “La situación es grave y no es ninguna broma”. De hecho, durante la Navidad, del 23 de diciembre al 5 de enero, se multó a 219 personas por infracciones a las normas anticovid, aumentando la media de sanciones sensiblemente, lo que prueba que la conducta se relajó por estas fechas.  

También entraban ayer en vigor las nuevas medidas para hostelería, que dejaron una estampa general de persianas bajadas, con excepción de los pocos con terrazas amplías para abrir. Para este colectivo, Ascega volvía a solicitar un plan de rescate que implique a todas las administraciones.

Culleredo

En el área metropolitana, cuyos núcleos más importantes sobrevoló un helicóptero de la Guardia Civil durante la primera mañana con las nuevas restricciones en vigor, Culleredo, a través de su Policía Local, articuló a lo largo de la mañana de ayer un completo control perimetral para vigilar el cumplimiento de las normas establecidas por la Xunta para reducir el alcance del virus.

 Los agentes se situaron en el Puente de O Burgo y, según los datos aportados, tramitaron ocho propuestas de sanción, tres de ellas a personas usuarias del transporte interurbano, después de realizar más de 300 personas, contabilizando transporte público, viandantes y conductores.

En el caso de los peatones y los ciclistas, se les informó de esta situación, ya que muchos decían no conocer la normativa vigente, y en los próximos días se prevé desplegar controles similares, así como dispositivos para la vigilancia de otras cuestiones como el uso de la mascarilla.

Las fuerzas del orden coordinarán los controles para extremar la vigilancia perimetral