Notas de gratitud en los cubos de basura: “Gracias por limpiar la ciudad”

GRAF9625. MADRID, 20/03/2020.- Fotografía facilitada por Basureros de Madrid que muestra los carteles de simpatía con los trabajadores de recogida de residuos urbanos en Madrid este viernes durante la quinta jornada laboral de aislamiento po
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Son muchas las iniciativas de la población confinada que muestra su solidaridad con los trabajadores que luchan diariamente contra el coronavirus. Sanitarios, cajeros de supermercados y fuerzas de seguridad son los protagonistas de aplausos de vecinos por su dedicación es estos tiempos. Pero también los trabajadores de recogida de residuos levantan cada día para mantener el país limpio y la ciudadanía se lo ha querido agradecer a través de notas de agradecimiento en los contenedores de basura.

Así lo percibe el colectivo de trabajadores que exhibe con gratitud los mensajes que niños y adultos les dejan en las tapas de los cubos: “Muchas gracias superbasureros” y “Gracias por limpiar la ciudad” son algunos de los mensajes que recibieron.

“En medio de esta epidemia, somos uno de los oficios más importantes para que todo siga con normalidad y la gente se está dando cuenta”, lo dice, orgulloso, Miguel Ledesema, 52 años, 29 de ellos trabajando en una de las concesionarias que se hace cargo de la recogida de basura de Madrid, desde uno de los camiones en el que recorrió, dice, la mayoría de los barrios de la ciudad.

No sólo Ledesma está orgulloso de la empatía que observa entre los ciudadanos hacía su oficio en estos momentos difíciles, también sus compañeros le transmiten que perciben esa solidaridad hacia un trabajo que en Madrid se está prestando al cien por cien salvo algún servicio auxiliar menor como la recogida de cartón puerta a puerta que no se está realizando.

Ledesma explica que estos días tienen el mismo trabajo que antes. “Quizá un poco menos, pero se ha reducido muy poco porque lo que no está en un sitio, lo tenemos en otro”.

“La basura que la gente no genera en los centros de trabajo, la produce en casa”, comenta aunque admite que hay menos recogida en la actividad industrial y comercial, “que está más parada”.

Este trabajador acude tranquilo a su puesto de trabajo, con la preocupación lógica por lo que está ocurriendo pero consciente de que su empleo está clasificado entre los de “bajo riesgo” de contagio por coronavirus.

Ledesma precisa que el problema no está en la basura que “va en bolsas, y las bolsas en contenedores” y, por tanto, el contacto es mínimo. El riesgo, dice, está en las relaciones personales “en los vestuarios y en el contacto entre las cuadrillas”.

Para eso, señala, se están organizando turnos escalonados para que el personal apenas coincida, se eviten las aglomeraciones y el riesgo se minimice.

Este trabajador asegura que desde los comités de empresa se ha hecho un trabajo de formación “para poner cordura” y no se cayera en alarmismos que, asegura, “no responden a la realidad”.

Ledesma relata que los camiones también acuden a la recogida en centros hospitalarios pero aquí solo se hacen cargo de los residuos asimilables a basura domiciliaria

“En medio de esta epidemia, somos uno de los oficios más importantes para que todo siga con normalidad y la gente se está dando cuenta”, lo dice, orgulloso, Miguel Ledesema, y, en ningún caso, de los que contienen restos biológicos por, ejemplo, por intervenciones quirúrgicas “que reciben un tratamiento específico”.

Sí reconoce que el material escasea, en concreto las mascarillas, aunque considera que no es bueno llevarlas puestas las ocho horas que se está trabajando. Lo que sí utilizan durante todo el turno laboral son los guantes para minimizar el contacto con posibles focos infecciosos.

Y en este escenario de estado de alarma y confinamiento, lo que más agradecen son las ráfagas de solidaridad que recogen y guardan con agradecimiento.

También se emocionan con los aplausos que se ofrecen a los trabajadores sanitarios y que últimamente, dice, les hacen extensibles a su labor, “un trabajo a veces denostado pero que hoy tiene más valor que nuca”, asegura. l

Notas de gratitud en los cubos de basura: “Gracias por limpiar la ciudad”