Los héroes del ascenso

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El Fabril es equipo de Segunda División B. El filial del Deportivo ascendió a la primera superando en la fase de campeones al Cacereño, primer clasificado del grupo de Extremadura. El conjunto que dirigió Cristóbal Parralo consiguió el título de liga en una temporada en la que fue de menos a más y, haciendo los deberes cuando debía, sube de categoría a las primeras de cambio.


Borja Galán fue el gran protagonista del encuentro decisivo El extremo madrileño firmó el 1-0. “Fue un partido con mucha tensión ya desde la previa. En los primeros minutos estábamos algo ansiosos e imprecisos. Abrimos la lata pronto en la segunda mitad y eso nos dio la tranquilidad que necesitábamos. Se lo dedico a toda la gente que ha estado ahí desde el principio apoyándonos, a todos mis compañeros, al cuerpo técnico, a mi familia, a mis amigos, a mi novia y a toda la afición deportivista que nos ayudó y mucho en Riazor. La temporada ha sido perfecta. Teníamos la obligación de subir y lo hemos conseguido de manera brillante”.

Los entrenadores
Cristóbal Parralo se mostró sereno como durante toda la temporada. “Encaré el encuentro de vuelta ante el Cacereño con confianza en el equipo, pasión y emoción por todo lo que había en juego. En cuanto a las dedicatorias, van para toda esa gente, mucha gente, que quiere al Deportivo y que nos apoyó durante toda la temporada y dio colorido a Riazor el día del ascenso. Siento una gran felicidad por todo lo vivido durante la liga y la fase de ascenso y por la gente que he conocido a lo largo de una temporada muy exigente en la que hemos podido crecer hasta alcanzar los objetivos que nos marcamos desde antes de empezar a competir”, explica el técnico del Fabril.


“Viví el partido contra el Cacereño en Riazor con cierta inquietud, debido a lo incierto del resultado y el buen potencial del equipo rival, pero con toda la confianza en el equipo y en el resultado final Dedico el ascenso a toda mi familia y amigos y a toda la afición del Deportivo que estaba deseando desde hace tiempo que el Fabril estuviera en Segunda División B. También se lo dedico a todos aquellos que pusieron su granito de arena para que esto fuera posible. El trabajo realizado, el sacrificio y sufrimiento nos ha llevado a todos a ir creciendo a lo largo de la temporada hasta firmar este ascenso. Enorme el esfuerzo de los jugadores que, a pesar de lo difícil de la temporada, nunca se rindieron ni dejaron de creer en lo que se hacía”.

Los capitanes
Álvaro Queijeiro es uno de los pesos pesados, de los veteranos y el primer capitán del filial deportivista. “Mi familia es la que está conmigo cada día y sufre los malos momentos. Es una alegría verlos felices. Ha sido una temporada de ‘10’ porque hemos cumplido todos los objetivos. Viví el partido contra el Cacereño en Riazor con muchos nervios porque en el banquillo se pasa mucho peor que en el campo. Después sentí mucha alegría por cómo terminó todo”.


Óscar Pinchi también lució el brazalete de capitán en más de una ocasión esta temporada. “La temporada ha sido perfecta. Teníamos la obligación de subir y lo conseguimos de la manera más brillante, ganando liga y ascendiendo en la fase de campeones. El partido contra el Cacereño fue complicado porque había que ganar y cumplir el objetivo. Al principio nos costó adaptarnos al campo y a la gente, pero pasados unos minutos ya jugamos con más calma. Le dedico el ascenso a toda esa gente (familia, amigos...) que estuvo todo el año a mí lado apoyándome y ayudándome”.


Quique Fornos es otro de los jugadores del Fabril con más temporadas en el Fabril. “El partido del domingo fue el que más ganas tenía de jugar después de una temporada que no empezara muy bien individualmente. Fue un partido muy intenso y creo que fuimos merecedores de este ascenso. El ascenso se lo dedico a todas las personas cercanas a mí que estuvieron en las malas y por supuesto a la afición que estuvo toda la temporada animándonos y creyendo en nosotros. Creo que al final ha sido una buena temporada, todos hemos aprendido mucho y hemos crecido como jugadores y como personas”.

El lesionado
Uno de los jugadores que no pudo participar, por lesión, fue Manú Teixeira. “Fue una temporada muy difícil a nivel personal teniendo en cuenta la lesión que me hizo estar lejos del verde todo el año, pero con la ayuda de mis compañeros y cuerpo técnico todo fue más fácil. El partido lo viví con muchos nervios y emoción porque había mucho trabajo detrás y no queríamos echarlo a perder. El ascenso se lo dedico a toda la afición, compañeros, entrenadores y, sobre todo, a los fisioterapeutas (Santi y Dani), Nando (readaptador) y al doctor Arriaza por todas las horas que han pasado conmigo y me han ayudado en la rehabilitación de mi lesión.

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