Un Depor impotente

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Miedo en Riazor. Pánico. El Depor no es capaz de sumar ni un punto y se mete en problemas tras una nueva derrota. Garitano apostó por un cambio en la portería. La novedad más significativa supuso la alineación de Germán Lux en lugar de Tyton. Bruno Gama tam bién regresó al one ubicándose en la terna de ataque con Kakuta y Çolak tras Florin Andone.
El encuentro comenzó con pocas ocasiones y muchas vibraciones, con los dos equipos peleando en la parcela ancha, situándose sobre el terreno de juego. Era el Depor, no obstante, el que llevaba el timón del partido, pero sus acciones de ataque morían en la frontal alavesista.
A los seis minutos Kakuta cabeceaba un centro de Bruno Gama desde el corazón del área en lo que suponía el primer lanzamiento a puerta del encuentro. Pocos segundos después, y de nuevo de cabeza, Sidnei tenía una ocasión clarísima para marcar pero mandaba la pelota por encima del larguero cuando se cantaba el gol en Riazor.
Respondió el Alavés botando un córner que Laguardia remataba de un nuevo cabezazo, picado al campo, con un falso bote, al que Germán Lux sacaba una buena mano para enviar de nuevo a saque de esquina.
El gol volvió a rondar la portería alavesista en una ocasión clarísima de Kakuta. Su balón, picado desde la frontal, se iba al larguero. En el rechace Juanfran enviaba de cabeza hacia el cuerpo de un Pacheco que casi estaba batido. El cuadro coruñés sumaba cuatro ocasiones de gol, tres de ellas clarísimas.
Sin embargo el Alavés disponía de una opción muy nítida para anotar el 0-1 a los 23 minutos, en un pase largo a Deyverson, quien se quedaba solo ante Lux y, casi de manera tan incomprensible como en la acción de Juanfran, fallaba enviando la pelota por encima del marco coruñés. La contestación deportivista fue un nuevo disparo de Kakuta, que lo intentaba todo, y se marchaba a dos metros del poste.
El Alaves se sacudía de vez en cuando el dominio local, pero era el cuadro coruñés el que jugaba más, mejor y merecía el gol. Sin embargo el marcador no se movía aunque el Depor rozaba el tanto casi a cada acción ofensiva. Con empate sin goles se llegaba al descanso.
El encuentro se reanudó con un intercambio de jugadas de ataque sin efectividad. Andone lo intentaba con un disparo desde la frontal a los 54 minutos y encontraba una buena mano de Pacheco. El Depor volvía a monopolizar la pelota y el ataque.
El Alavés demostró que podía crear mucho peligro en cualquier momento con una jugada que, si bien estaba invalidada, tuvo una gran respuesta de Lux.
En el minuto 66 llegaba el jarro de agua fría a Riazor. Un penalti de Albentosa era anotado por Manu García poniendo un injustísimo 0-1 en el estadio blanquiazul.
Garitano realizó un cambio ofensivo retirando a un mediocentro, Borges, y dando entrada a Joselu, que se emparejaba en la delantera con Andone. El Depor comenzaba con los ‘arreones’ y Riazor respondía al más puro estilo de San Mamés. Sin embargo el equipo vasco controló bien los minutos posteriores al gol. 
El Alavés pudo marcar el 0-2 en el 82, pero se encontró con una mano espectacular de Lux, que evitó males mayores en las siguientes acciones del conjunto vasco.  Luisinho tuvo el empate en sus botas pero Feddal sacaba el balón en la línea de fondo cuando el gol parecía cantado. La suerte no aparecía para el Depor, ni en los minutos de descuento, solo tres, en un partido que merecía al menos cinco.
No hubo tiempo para más. El equipo coruñés volvió a perder sin merecerlo pero, en definitiva, sigue sin levantar cabeza.

Un Depor impotente