Reportaje | Mujeres coruñesas que son parte de la historia de la ciudad

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Herrera fue enterrada en la Capilla de la Virgen de los Dolores, sobre cuya tumba una placa de piedra recuerda los méritos de esta devota coruñesa. El hospital de la Caridad se inauguró en un terreno posterior a la huerta de las Capuchinas en 1794 y prestó sus importantes servicios sanitarios y médicos hasta que fue derruido. Sus pacientes fueron trasladados al Hospital Municipal Labaca. 
El concejal del Ayuntamiento de A Coruña, Cristino Álvarez, tuvo la feliz idea de dedicarle un homenaje popular, creando de este modo, el trofeo futbolístico que lleva su nombre, el cual se celebra anualmente desde 1947.
Otra de las mujeres protagonistas de la ciudad es Mayor Fernández Pita, más conocida como María Pita. Esta mujer considerada como la “heroína coruñesa”, nació en la ciudad en 1564 y murió en Sigrás en 1643. Mujer de carácter un tanto conflictivo y dada a los pleitos, se le conoce por el episodio de la defensa de la ciudad contra los ingleses en 1589. 

Privilegios
Fue distinguida con algunos privilegios otorgados por Felipe II y Felipe III. Se casó en primeras nupcias con un carnicero de la ciudad, Juan Alonso de Rois, del cual enviudó en 1587 y se casó después con el también carnicero Gregorio Recamonde, del cual enviudó en 1589, en los primeros días del cerco inglés a la ciudad. 
Se casó de nuevo ese mismo año con el capitán de Infantería Sancho de Arratia y por último, tras enviudar, con el Escudero de la Real Audiencia de Galicia en 1599, Gil de Figueroa. Tuvo descendencia de todos excepto del segundo marido. En A Coruña, tenía tres domicilios. Uno en la calle de Herrerías 24, hoy 28, aunque su residencia habitual era en la calle de Santa María 26 y en ocasiones también en Cortaduría 16. 
Así como no está clara su fecha de nacimiento, si la de su óbito que tiene lugar el 21 de febrero de 1643 en el pueblo de Sigrás, Cambre. Era hija de María Pita (la Vieja) una hermana de Mayor Fernández, que también se llamaba María Pita y de Simón Arnau, ambas hermanas se criaron en la taberna-mercería familiar, lo que les marcará en su carácter tan arisco.
Esta conflictiva mujer llegó a tener abiertas en la Real Audiencia del Reino de Galicia, desde 1587 a 1632 un total de 35 pleitos diferentes contra sus vecinos. A su nombre de Mayor Fernández Pita, añadió por haber recurrido a la corte, el apellido “Da Cámara”. En ocasiones este lo ponía al final y en otras los intercalaba, como ella misma manifestó en los pleitos habidos, “no sabía leer ni escribir”.
Por otro lado destaca también el papel de María del Carmen Rodríguez Corredoira y Ruiz de Baro. Una pintora nacida en ACoruña 1893 que comenzó sus estudios con Saborit y luego pasó a Madrid, siendo discípula de López Chicharro, José María Mezquita y Cecilio Plá y Sorolla. Con 16 años fue premiada con medalla de oro en la Exposición Regional de Santiago en 1909, participó en la de Arte Gallego de la Coruña en 1917 y en el Salón de Otoño de 1920 y 1922. Volvió a exponer en Santiago en 1926 y en el extranjero, destacando en las ciudades de Buenos Aires y México. Durante la contienda civil española, su actividad apenas se aprecia, siendo casi nula. Se trata de una pintora intimista que recoge interiores de gran realismo, obras de interés son “Humildad” y “Ambiente de oración”, así como el “Convento de San Francisco” de Betanzos.
Por último, cabe destacar a Virginia Feliciana Auber Noya. Esta escritora coruñesa nacida en 1821 recibió una esmerada educación humanista en Cuba, donde se había instalado la familia debido al cargo docente de su padre, regresando de la isla en 1893 para afincarse en la Corte. 
En La Habana gozaba de gran prestigio, donde llegó a abrir un teatro de su propiedad, trabajó de traductora para el “Diario de La Habana” y colaboró con otros medios, como El Diario de la Marina y también con la “Revista Universal” de A Coruña, “El Correo de la Moda y los Niños” de Madrid y en “La Madre de Familia” de Granada. Es autora de numerosos trabajos literarios, como; “Leoncio y un casamiento original”, “Una habanera”, “Otros tiempos” o “Historia doméstica cubana”. Siendo la obra que más fama le dio “Una deuda de gratitud”, pieza teatral estrenada en su propio teatro de La Habana.

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