Los vehículos se apropian una vez más de los solares de La Maestranza

Los coches invadieron la parcela que se había prohibido al aparcamiento el martes patricia g. fraga
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Días después de que las señales de tráfico fueran instaladas en los solares de Defensa para prevenir que se pudiera aparcar en ellas, nada parece haber cambiado en La Maestranza, donde los coches han regresado por sus fueros. “Está como en un día cualquiera”, comentaron fuentes vecinales. A pesar del anuncio de Defensa de su intención de vallar los solares para poder subastarlos al mejor postor, por el momento siguen sirviendo de aparcamiento público gratuito.
Entre los vecinos, el desconcierto es total. “El martes colocaron las señales indicando que no se podía aparcar en una de las tres parcelas, en la que está más pegada a la avenida de O Metrosideiro”, recuerdan. A pesar de todo, algunos de los usuarios más recalcitrantes, o más despistados, dejaron sus vehículos allí. Eran cuatro coches que permanecieron toda la mañana. 
Al día siguiente, las señales habían desaparecido. “En vez de dejarlas allí y seguirlas poñendo en otros lugares así que no sabemos lo que pasa”, dicen. Y desde el Ministerio de Defensa tampoco aclaran sus intenciones.

reunión
Así que, por el momento, lo único que se sabe es que las 220 plazas que ofrecen estos terrenos (según cálculos de la Concejalía de Movilidad) siguen a disposición de los vecinos. La plataforma Maestranza, que formaron para luchar por las plazas de aparcamiento, se reunirá con el concejal de Regeneración Urbana, Xiao Varela, la semana que viene, para discutir el caso. 
Mientras tanto, el Ayuntamiento tendrá tiempo para reordenar el aparcamiento de algunas zonas cercanas pasando de ser en línea a en batería. De esta manera, esperan ganar 44 plazas en La Maestranza, otros 44 en el Oceanográfico y 67 a lo largo del Paseo Marítimo. La Concejalía de Movilidad tenía previsto haber hecho antes de que comenzara esta semana pero las lluvias torrenciales lo impidieron. De esta manera, al demorarse el cierre, ganan tiempo.

Los vehículos se apropian una vez más de los solares de La Maestranza