El Supremo aclara que el archivo del caso contra Blanco no es “definitivo”

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El Tribunal Supremo (TS) aclaró en un nuevo auto que el archivo de la parte del caso “Campeón”, sobre tráfico de influencias, contra el exministro de Fomento y actual diputado socialista por Lugo, José Blanco es “provisional” y no “definitivo”.
La diferencia consiste en que el archivo se basó en que en la acusación que pesaba sobre el exministro no resultó debidamente justificada la perpetración del delito, mientras que el sobreseimiento libre se produce ante la ausencia del carácter delictivo de los hechos que se investigan en una causa.
En el auto hecho que se hizo público ayer, la Sala de lo Penal del Supremo mantiene que en el caso de Blanco lo que se había acordado era el sobreseimiento provisional de la causa porque “habiéndose agotado la instrucción, todas las diligencias practicadas han resultado negativas” y, en consecuencia, “solo podrá reabrirse la causa en el supuesto de aparición de nuevos elementos de prueba”.
El Tribunal Supremo anunció el pasado 18 de julio el archivo de la causa por tráfico de influencias contra el exministro José Blanco, después de que rechazara la solicitud del juez instructor de la causa en el alto tribunal de pedir el suplicatorio.
Un mes antes, el instructor había pedido al tribunal que tramitara el suplicatorio al Congreso para actuar contra el exministro socialista José Blanco por tráfico de influencias, aunque no por el delito de prevaricación que también le quería imputar el fiscal, que no valoró la existencia de prevaricación.
El caso contra Blanco surgió a raíz de las declaraciones que el principal imputado en la operación “Campeón”, el empresario lucense Jorge Dorribo, hizo ante la juez que instruye esta causa.
A partir de ahí comenzó a investigarse a Blanco por unos hechos que se remontan a 2010, cuando presuntamente un empresario amigo de Blanco, José Antonio Orozco, le pidió al entonces ministro de Fomento que influyera ante el alcalde de Sant Boi, Jaume Bosch, del PSC, para conseguir que le concedieran una licencia para construir una nave.
Ante dicha petición “el aforado solicitó, a través de un secretario de Estado de su ministerio, que un alcalde, que no tiene competencia directa para la concesión de licencias de funcionamiento industrial de naves, recibiera” al empresario, que solicitaba una entrevista para acelerar unos trámites y subsanar unos errores en su expediente, según indicaba el auto.
Pero como “estos hechos no son subsumibles en el tipo penal de tráfico de influencias”, se rechazó de manera rotunda la tesis de fiscal e instructor del tráfico de influencias.

El Supremo aclara que el archivo del caso contra Blanco no es “definitivo”