Los minoritarios de Pescanova pedirán mayor participación con una protesta

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La agrupación de accionistas minoritarios de Pescanova aglutinados en la AMAP prepara movilizaciones frente a los bancos del denominado G-7 (acreedores) para pedir mayor participación accionarial en Nueva Pescanova, según declaró su portavoz, Alejandro Fernández Pita.
La asociación –que representa a más de 9.000 pequeños ahorradores– comenzaría en la primera semana de septiembre a concentrarse como primera medida ante el Banco Popular, entidad donde trabaja el presidente de la Comisión de Vigilancia de Pescanova, Jacobo González-Robatto, a fin de pedir un mínimo del 20% de Nueva Pescanova sin aportación dineraria.
“Hasta que cedan no pararemos”, insistió Fernández Pita haciendo referencia a la defensa que ha mantenido esta agrupación en los últimos meses: “Si el G-7 dice mantener el control de la empresa con el 51% del capital, los accionistas podemos estar en ella con el 49% restante, sin más aportaciones de capital porque no lo tenemos y porque esto sería lo más justo”.
Desde la AMAP agradecieron el apoyo de algunos accionistas de Pescanova que les han respaldado para hacerse con el 3% de la compañía –hasta hora tenían el 2,5 por ciento–.
Con esa participación del 3%, los pequeños inversores pueden proponer ese punto (aumentar su participación de un mínimo del 20% sin aportación dineraria) en la próxima junta de accionistas de la compañía, prevista para finales de septiembre.

constitución
Además, la hasta ahora agrupación AMAP se constituirá jurídicamente en los próximos días en Madrid, siendo su presidente Carlos Sanz Navarro. La AMAP expresó esta semana  “su desilusión y dolor” ante el rechazo de los bancos de dar mayor peso a los accionistas actuales de la empresa: “No liquidan Pescanova, pero sí a 9.000 familias”. A su juicio, este rechazo de la banca a dar más representación a los accionistas deja “a estas 9.000 familias en la más absoluta situación de impotencia y desesperación”.
“La banca ha sacado todo su armamento para hacerse con nueva Pescanova, tirando por la borda a todos los antiguos accionistas, que confiaron en el sistema de inversión de este país y en el sistema de revisión y riesgo bancario”, añadió.
En su opinión, “hasta el consejo de administración sufre las amenazas legales del G-7 por intentar ayudar a dichas familias”.
El consejo de administración de Pescanova no llevará la citada propuesta ante la próxima junta de accionistas después de que los acreedores la rechazasen, ya que –en su opinión– la banca podría amenazar con la liquidación de la empresa.
Los minoritarios también pidieron al Gobierno que “ponga algo de su parte” y “no haga la vista gorda escudándose en leyes a la medida del poder bancario”, en un país en que “se arruinan las familias”.

Los minoritarios de Pescanova pedirán mayor participación con una protesta